Un potente terremoto de magnitud 7,6 sacudió Panamá este viernes 9 de octubre y provocó evacuaciones preventivas, daños materiales y la activación de una alerta de tsunami en distintas zonas del océano Pacífico.
Según los primeros reportes, el epicentro se ubicó a unos 39 kilómetros de Tonosí, en la provincia de Los Santos, cerca de la península de Azuero. La fuerza del temblor generó preocupación entre la población y llevó a numerosas personas a abandonar edificios como medida preventiva, mientras los organismos de emergencia comenzaron a evaluar posibles daños.
Tras el sismo principal, las autoridades registraron al menos 13 réplicas, una de ellas con una magnitud estimada de 6,0. La actividad sísmica mantuvo en alerta a los equipos de respuesta, que continuaron monitoreando la situación ante la posibilidad de nuevos movimientos.
Las primeras imágenes difundidas mostraron daños en distintas construcciones, entre ellas una escuela, además de objetos caídos dentro de viviendas y afectaciones estructurales en algunos inmuebles. El terremoto también quedó registrado durante la transmisión en vivo de un programa de televisión, cuyos conductores debieron abandonar el lugar mientras se producía la fuerte sacudida.
Ante la posibilidad de variaciones peligrosas en el nivel del mar, se emitieron alertas de tsunami para sectores costeros del Pacífico, mientras las autoridades avanzaban con las evaluaciones de daños y las medidas preventivas. En las primeras horas posteriores al episodio, los organismos oficiales mantenían el seguimiento de la situación y recomendaban a la población conservar la calma y atender únicamente las indicaciones de las fuentes oficiales.



