El pequeño permaneció internado tras el accidente, pero su estado de salud no logró mejorar y finalmente se confirmó su muerte.
El episodio ocurrió frente al Jardín de Infantes N.º 949, en la localidad bonaerense de Quilmes. En ese momento, la madre sostenía al bebé en brazos mientras acompañaba a su otro hijo, de cinco años, al establecimiento educativo.
De acuerdo con la información difundida, el fruto cayó desde uno de los árboles ubicados en las inmediaciones del jardín e impactó directamente en la cabeza del recién nacido. A raíz del golpe, el pequeño sufrió fracturas y hemorragias que obligaron a su traslado y posterior internación. Pese a la atención médica recibida, murió días después.
Tras la tragedia, la madre manifestó su preocupación por las condiciones del arbolado que rodea al establecimiento y aseguró que anteriormente se habían presentado reclamos por los riesgos que representaban los frutos de gran tamaño. Según su testimonio, algunas paltas podían superar el kilogramo de peso y caer sobre quienes transitaban por el lugar. También afirmó que, después del accidente, personal municipal realizó tareas de poda.
La muerte del bebé provocó una profunda conmoción y abrió interrogantes sobre el mantenimiento de los árboles en espacios públicos frecuentados por niños y familias. Por el momento, no se difundieron detalles oficiales sobre eventuales investigaciones ni sobre posibles responsabilidades por lo sucedido, mientras el caso mantiene la atención puesta en las condiciones de seguridad del entorno escolar.



