El hallazgo se produjo el sábado cerca del mediodía en un predio ubicado en el acceso sur de la localidad, junto al Estadio Municipal de Fútbol y en dirección a la provincia de Chubut.
Al levantar el piso de concreto, los operarios encontraron un esqueleto que, según las primeras estimaciones, sería de data antigua. Inmediatamente alertaron a las autoridades. En el lugar intervinieron efectivos de la Comisaría 13, la fiscal Maricel Viotti Zilli, personal del Gabinete de Criminalística de Sierra Grande y San Antonio Oeste, la Brigada de Investigaciones y Bomberos Voluntarios, quienes colaboraron en la extracción de los restos.
Las condiciones del hallazgo generaron fuertes sospechas de un crimen. La víctima tenía las manos cruzadas y los pies atados, mientras que la cabeza estaba cubierta con una bolsa sujetada. Sobre ese elemento se halló una campera oscura. También se recuperaron borcegos de seguridad, una dentadura postiza y otras prendas de vestir.
Los restos fueron trasladados a Viedma para realizar la autopsia. El estudio forense buscará determinar la causa de la muerte, calcular la antigüedad aproximada del cuerpo e intentar establecer la identidad de la persona. Hasta el momento no se conocen detalles oficiales sobre cuánto tiempo llevaba enterrado ni las circunstancias exactas del deceso.
La Justicia investiga si existió intervención de terceros. El estado en que aparecieron los restos —atados y con la cabeza cubierta— refuerza la hipótesis de una muerte violenta. Los peritos continúan analizando las evidencias recolectadas en la escena para avanzar en la pesquisa.

