La detección corresponde a Beta Pictoris b, un gigante gaseoso con una masa estimada en unas diez veces la de Júpiter.
El planeta, descubierto en 2008, orbita la estrella Beta Pictoris. El estudio fue realizado por investigadores del Center for Astrophysics Harvard & Smithsonian y la Universidad de Oregón, que utilizaron el radiotelescopio MeerKAT, en Sudáfrica, durante cuatro sesiones entre 2025 y 2026.
Los científicos registraron ráfagas breves y recurrentes de ondas de radio, además de una emisión más persistente, en frecuencias entre 0,85 y 3,5 GHz. Para confirmar que la fuente era el planeta y no su estrella, emplearon cuásares como puntos de referencia de alta precisión y localizaron la emisión junto a Beta Pictoris b.
Las características de las señales son compatibles con la inestabilidad máser de ciclotrón electrónico, un proceso vinculado a las auroras en la Tierra y Júpiter. Los cálculos indican que el exoplaneta tendría un campo magnético miles de veces más intenso que el terrestre y una rotación muy rápida, de unas ocho o nueve horas por vuelta.
Este hallazgo abre una nueva vía para estudiar mundos lejanos mediante radioastronomía, permitiendo obtener datos sobre campos magnéticos, velocidades de rotación y posibles auroras sin depender exclusivamente de la luz visible o infrarroja. El equipo ya seleccionó otros siete planetas gigantes en sistemas cercanos para aplicar el mismo método.


