Durante el procedimiento, el sospechoso habría agredido al personal policial para intentar evitar su aprehensión y terminó alojado en la Alcaidía de la Jefatura Departamental.
La intervención se inició a partir de un llamado al 101 que alertó sobre movimientos sospechosos relacionados con una moto. Efectivos de la Comisaría Primera acudieron a la esquina de Erausquin y Las Orquídeas, en el barrio San Isidro, donde identificaron una Yamaha Crypton que presentaba la numeración del motor limada. Las averiguaciones posteriores permitieron establecer que el rodado había sido sustraído horas antes.
Al ser informado sobre el procedimiento, el conductor reaccionó violentamente y se enfrentó con los uniformados. En medio del forcejeo, uno de los policías sufrió lesiones en una mano, mientras que otros dos efectivos fueron mordidos por un perro durante el operativo. Finalmente, el joven fue reducido y quedó bajo custodia.
Durante la intervención, los agentes también observaron que el detenido intentaba desprenderse de su billetera. Al revisar el elemento, encontraron dos envoltorios que contenían un total de 8,2 gramos de una sustancia identificada como cocaína, por lo que se dio intervención a la División Drogas Peligrosas para realizar las actuaciones correspondientes.
Por disposición de las fiscalías intervinientes, se secuestró la sustancia y la motocicleta, mientras que el joven fue trasladado a dependencias policiales. Quedó detenido e imputado por los presuntos delitos de resistencia a la autoridad y encubrimiento, mientras continúan las actuaciones judiciales para esclarecer lo ocurrido.



