El Índice de Precios Internos al por Mayor (IPIM) que publica el Indec reflejó así el impacto de la fuerte suba del crudo y de los combustibles.
En la comparación interanual, los precios mayoristas acumularon un alza del 29,2%. En los primeros nueve meses de 2026 el avance llegó al 22,8%. El dato confirma que la presión sobre los costos de producción se mantiene elevada.
El empuje principal vino de los productos nacionales, que subieron 3,4%. Los importados, en cambio, apenas variaron 0,4%. Dentro de los bienes locales, el rubro de petróleo crudo y gas se disparó 15% y explicó 1,43 puntos del aumento general del índice.
También aportaron al alza los productos agropecuarios (0,30 puntos), los refinados del petróleo (0,28), los alimentos y bebidas (0,20) y las sustancias químicas (0,16). En conjunto, los segmentos ligados a la energía y a las materias primas concentraron la mayor parte del incremento de septiembre.
El resultado vuelve a poner en evidencia la sensibilidad de los precios mayoristas a las variaciones del petróleo y refuerza la atención sobre el traslado de estos costos hacia la inflación minorista en los próximos meses.



