La acción fue encabezada por la Dirección General de Prevención de Delitos Rurales de la Policía de Entre Ríos junto a organismos del Ministerio de Desarrollo Económico provincial, tras una investigación de inteligencia.
La medida fue ordenada por el Juzgado de Garantías N.º 4 de Paraná, a cargo de Elvio Garzón. Al notificar al propietario del inmueble, los efectivos y fiscalizadores confirmaron la existencia de instalaciones irregulares dedicadas al faenamiento de animales y a la posterior comercialización de la carne sin habilitación.
Durante el allanamiento se incautaron herramientas utilizadas para la faena de bovinos y porcinos, vehículos destinados al transporte de los cortes y cámaras de frío para su almacenamiento. La Dirección de Recursos Naturales y Fiscalización labró actas por infracción a la Ley Provincial de Carnes y decomisó 250 kilos de carne vacuna y 20 kilos de cerdo, que fueron desnaturalizados por carecer de controles bromatológicos.
Además, se detectaron graves irregularidades sanitarias y productivas. La Dirección de Producción Animal constató el incumplimiento de las normas de sanidad animal y de engorde intensivo a corral, junto con un excedente superior a las 200 cabezas de ganado respecto de lo registrado formalmente ante el SENASA.
En el plano ambiental, la Secretaría de Medio Ambiente verificó una incorrecta disposición de efluentes y residuos orgánicos, con potencial impacto negativo sobre el entorno y la salud pública. El procedimiento buscó frenar una actividad que ponía en riesgo la inocuidad alimentaria de los consumidores y la sanidad pecuaria de la región.



