El Tribunal Superior Electoral (TSE) informó que 158.745.463 personas están habilitadas para votar, mientras que además de la fórmula presidencial se elegirán gobernadores, senadores y diputados federales, estatales y distritales.
La disputa presidencial tiene como principales protagonistas al actual mandatario, Luiz Inácio Lula da Silva, y al senador Flávio Bolsonaro, hijo del expresidente Jair Bolsonaro. Aunque existe un conjunto más amplio de candidaturas, la campaña quedó fuertemente concentrada en ambos espacios y estuvo atravesada por una marcada polarización política. Los sondeos publicados en los últimos días muestran diferencias entre las mediciones, aunque coinciden en que la definición podría extenderse a una segunda vuelta.
Lula busca acceder a un cuarto mandato no consecutivo, mientras que Flávio Bolsonaro representa al sector político vinculado a su padre y plantea, entre otros ejes, un mayor acercamiento con Estados Unidos. La campaña también estuvo marcada por fuertes cruces políticos, cuestionamientos relacionados con el caso Banco Master y una creciente preocupación por la circulación de contenidos manipulados mediante inteligencia artificial.
En las horas previas a la votación, ambos candidatos encabezaron sus respectivos cierres de campaña. Lula participó de una multitudinaria movilización en San Pablo, mientras que Flávio Bolsonaro protagonizó una caravana de motocicletas y posteriormente realizó actividades políticas en Río de Janeiro. Los actos finales reflejaron la fuerte confrontación entre los dos principales sectores que disputan la Presidencia.
La normativa electoral brasileña establece que para ganar en primera vuelta un candidato debe superar el 50% de los votos válidos. Si ninguno alcanza ese porcentaje, los dos postulantes más votados se enfrentarán nuevamente el 25 de octubre. Las mesas estarán habilitadas entre las 8 y las 17, hora de Brasilia, y los resultados comenzarán a conocerse después del cierre de la votación.



