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El boom del contenido erótico: cada vez más personas se animan a vender sus fotos y videos

A cambio de una suma de dinero, ofrecen una gran diversidad de material para adultos con valores que pueden superar los u$s1000. Conocé más sobre esta modalidad que atraviesa a famosas, deportistas y amas de casa.

Aunque el sexo siempre fue tabú, durante los últimos años, se percibe una creciente tendencia en la que es posible ponerle precio a los placeres y fantasías de las personas a través de la venta del contenido erótico (sexual o para adultos). Además, el alcance de las redes sociales o plataformas destinadas específicamente para dicho fin, hacen que cada vez más sean los que se animan a comprar y también a vender.

Pero, ¿cuáles son los principales factores que influyen en que modalidad vaya en alza? Si bien al principio parecía que era un negocio que solamente alcanzaba a famosas, como por ejemplo Silvina Luna, Florencia Peña y Cinthia Fernández; el radar se amplía e incluye a deportistas de élite y hasta a ciudadanas “de a pie”, quienes se transformaron en emprendedoras a partir de generar ingresos con su propio cuerpo.

Florencia Peña es una de las famosas que vende contenido erótico a través de una plataforma paga

Tal es el caso de Lali, quien admitió que inició su camino en la venta de contenido “como un juego”, pero que de pronto debió profesionalizarse y sumarse a apps bancarias, de pago extranjero como Paypal y Skrill y hacer un seguimiento de sus cuentas de Instagram, Twitter y Telegram.

Azu, otra creadora de contenido para adultos, tuvo un comienzo similar, aunque reconoce que su primer “cliente” llegó a raíz de una necesidad económica. “En la pandemia distintos hombres me contactaron por Twitter y Tinder. Ante mi negativa por conocerlos, me ofrecieron plata por contenido, y dije… ‘¿Por qué no? Si subo fotos gratis a Mejores Amigos (de Instagram)’… Un ejemplo: una persona de Londres me transfirió por aplicación y yo le envié una foto que se pudiera ver una vez”, contó a C5N.

En un mercado que crece, también se recrudece la competencia por generar contenido de calidad. En ese sentido, Lali contó que es un negocio que requiere de mucha dedicación, como cualquier otro contenido: “El tema es saber organizarse, cómo usar todo, dónde publicar, como todo emprendimiento: ir mejorando el contenido, la calidad, sumar personas, unirte a colegas, probar diferentes lugares, guiones… es bastante amplio".

El programa desciende en el rating y puede ser suspendida la segunda parte.

Si bien esta moda explotó a partir de la venta a través de aplicaciones como Only Fans o Divas Play, plataformas que requieren una suscripción previa, el contenido sexual puede distribuirse a través de diferentes canales. Las opciones son muy variadas para quienes consumen contenido. Incluso hay empresas especializadas que contratan personas para realizar transmisiones en vivo o bien para realizar sexting con los usuarios y dar placer a un tercero.

En pleno auge de las redes sociales y de la era de la digitalización, este fenómeno tuvo su punto álgido a partir de la pandemia, época de distanciamiento total. La Lic. María Eugenia Bazán, especialista en Tocoginecología y Sexóloga Clínica, explica que la crisis económica, el desempleo y el aumento de consumo de redes sociales a causa del aislamiento fueron las principales causas para acentuar esta tendencia.

Asimismo, Bazán afirma que el feminismo tuvo mucho que ver con el crecimiento de la modalidad a partir de que invita a “empoderar a las mujeres, a salir a no conformarse con situaciones, y principalmente a buscar la independencia económica”. Y remarcó que las mismas redes son las que nutren a las plataformas de contenido pago, funcionando como anclaje.

El sexo es "plata fácil". Tanto Azu como Lali confesaron haber recibido una enorme cantidad de dinero por contenidos y, en promedio, es posible recibir de base $60 mil mensuales por envíos "simples". Cabe aclarar que, el valor puede ascender hasta los u$s 1000 o incluso, superar ampliamente esas cifras según la modelo o el tipo de contenido que se produzca.

Entonces, la lógica de este tipo de contenidos responde a brindar placer entendiendo lo que le gusta a quien pide: “En general, los clientes son los que se cansan de lo sobreactuado y buscan un servicio, algo más real donde expresarse sin miedo”.

Quien demanda contenido lo hace a su gusto, pero cada creadora puede establecer precio y límites: hay quienes acuden a experiencias más “tradicionales” y otros exploran sus morbos sexuales a partir de todo tipo de prácticas que contemplan disfraces, acting, juguetes sexuales y mucho más. Lali incluso detalla que sus clientes confiesan fantasías prohibidas, lo que le produce disfrute porque ve “a lo que se animan”.

Ninfa_alien es
Ninfa_alien es "su propia jefa" y vende contenido erótico a través de distintas plataformas.

El mercado, de todas formas, tiende a inclinarse al “porno tradicional”, el cual históricamente se centró en satisfacer al varón, siendo, en efecto, los hombres los principales consumidores de este tipo de material hoy en día. De todos modos, la manera de crear el contenido cambió y eso es lo que brinda seguridad para las mujeres: lo hacen en su casa y no hay probabilidad de contraer enfermedades de transmisión sexual ni tampoco ser víctimas de violencia sexual. De a poco, además, la tendencia va mutando hacia un porno en el que las mujeres hagan su contenido y también sean satisfechas.

Sin embargo, a pesar de que se trata de un emprendimiento que puede dar una estabilidad o bien funcionar como un trabajo secundario a cada creadora o creador, tiene su propio juicio alrededor de una de las principales fallas del sistema: la viralización o el envío ilegal de los contenidos y la carga de la exposición sexual.

¿Es entonces, la venta de contenido erótico una salida laboral estable? Cada creadora decide. Azu, por ejemplo, afirmó que sí ve viable vivir de ello, aunque por el momento recurre a vender contenido cuando tiene la necesidad de hacerlo. Lali, por su parte, lo define como “su propia empresa”, aunque a la vez lo caracteriza como una “changa con límites” y asegura que será pasajera porque no quiere depender de ese ingreso.

 

 

Informe de Micaela Piserchia para C5N