Macabros detalles de la muerte con 300 puñaladas de un ex policía de Cutral-Co

La víctima sufrió la mutilación de sus genitales. Por el crimen hay dos detenidos.

Luego de la autopsia realizada al cuerpo Juan Horacio Panitrul, oficial de la policía de Neuquén que estaba separado de la fuerza, se conocieron detalles escabrosos del crimen por el que están detenidos dos hombres. Aún investigan el móvil, pero por el tipo de mutilaciones hacen creer que se trata de un ataque sexual y de odio.

Los peritos que trabajaron en el cuerpo del ex policía, primero para identificar y luego para ver cuál fue la causa de muerte, no pueden creer la saña. Los especialistas contaron hasta 237 puñaladas, pero habría algunas más por superposición: en total serían unas 300. Muchas de las heridas son de contenido sexual: mutilaron su pene, cortaron los testículos, las tetillas, la zona anal, la lengua y las comisuras de la boca, el dedo pulgar derecho, el cuero cabelludo a la altura de la nuca, la nariz y la oreja izquierda, que dejaron dentro de su estómago, al que abrieron a cuchillazos con un tajo de 20 por 30 centímetros en forma de siete.

Las hipótesis que manejan los investigadores van por el lado sexual o algún tipo ritual o por odio, pero nadie en Cutral-Có recueda un crimen de estas características.

El cuerpo irreconocible de Juan Horacio Panitrul, de 31 años, fue encontrado el viernes, en un departamento del barrio San Martín, estaba desnudo, maniatado y escondido entre dos colchones.

Según explicó el fiscal que interviene en el caso, Gastón Liotard, la muerte del hombre se produjo por un golpe en la cabeza, pero el detalle que más estremece es que algunas de las heridas fueron hechas en vida, durante su agonía, y postmortem.

Las heridas fueron tantas, que los peritos demoraron más de lo habitual para reconocer la identidad del cadáver.

“Hay muchos golpes en la cabeza, fractura de maxilar, pérdida dentaria, mutilaciones; algo realmente nunca visto. Los acusados ataron las muñecas de la víctima con vendas y le asestaron puñaladas en todo su cuerpo, tanto en la parte frontal, posterior y el cuello”, contó el fiscal a la radio LU5AM.

Por el crimen hay 2 detenidos identificados cómo: Rodrigo Leiva Carrasco, de 42 años, y Daniel Silvera, de 49 años, acusados por homicidio agravado por ensañamiento. El fiscal señaló que “no está establecido el móvil, pero sí que ambos estuvieron en la misma vivienda con Panitrul”.

La jueza de garantías Patricia Lupica Cristo les dictó prisión preventiva, porque según sostiene el fiscal hay peligro de fuga y entorpecimiento de la investigación.

“La lengua y la nariz fueron halladas en el tacho de basura, el cuchillo debajo de un sillón y el cuerpo estaba escondido entre dos colchones. El cuerpo fue desnudado, lavado y movido; mientras que las ropas de la víctima fueron lavadas, así como la vivienda, pero se pudieron hallar rastros de sangre en la pared, en un sillón y en el piso”, detalló el funcionario judicial.

Además, el fiscal manifestó que: “Muchas de las puñaladas son sexuales, es decir en la zona genital y anal, y presenta otras lesiones que son casi superficiales que rozan el sadismo porque produce un goce en la persona que las realiza porque a la víctima le causa dolor”.

Por su parte, un testigo empleado de una rotisería donde la víctima y los 2 sospechosos fueron a comprar vino alrededor de las 22, reconoció a Leiva Carrasco y brindó detalles sobre las características de los otros dos acompañantes, que serían compatibles con Silvera y Panitrul.

La hipótesis que maneja la fiscalía es que los 3 hombres, que mantenía una relación de amistad, se juntaron en el departamento de Leiva Carrasco, en el bloque B1 del barrio San Martín. Bebieron y sucedió algo que desencadenó el horror.

Tras el asesinato, que habría sucedido el miércoles por la noche, ambos acusados fueron vistos caminando por el barrio.

Según declararon otros testigos, el jueves Leiva Carrasco pidió dinero a conocidos diciendo que “tenía que viajar”.

Otros señalaron que lo oyeron decir que “tenía un fiambre en casa, que había matado junto a la Fiera”, como apodan a Silvera. Fue por ese testimonio que la policía lo detuvo el viernes por la tarde.

Ahora, la justicia deberá someter a los sospechosos a pericias psiquiátricas y psicológicas para constar, ya que trascendió que uno de ellos tiene problemas mentales y se debe constatar si son imputables.

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