“La corazonada”: otro fracaso argentino de Netflix

La película argentina 100% producida por la plataforma tuvo el mismo problema que “Edha”, la serie protagonizada por Juana Viale en 2018.

“La Corazonada” se estrenó en medio de anuncios hechos con bombos y platillos. Luego de ver “Perdida”, la primera película basada en los libros de la periodista Florencia Etcheves, muchos se arriesgaron a ver el nuevo film que por su trailer y teaser engaña bastante.

“La Corazonada” es la primera película producida por Netflix, tal como “Edha” fue la primera serie con la misma condición.

“Perdida” basada en el libro “Cornelia” es una historia brillante pero que en la pantalla no se percibe como tal. Las malas actuaciones empañan un relato atrapante y con cierres espectaculares. No es el caso de “La Corazonada” que aburre desde el primer momento. De nuevo se repiten las malas actuaciones, pero podría salvarse la película al contar dos historias en paralelo en un mismo film debería haber un nexo entre ellas. Acá no pasa.

Luisana Lopilato no puede llevar a cabo un papel dramático. Le cuesta, es como si cada línea debiera ser dicha muy despacio para no olvidarse de un punto o una coma. La rigurosidad aburre. Le falta frescura y hasta actores de la talla de Joaquín Furriel o Maite Lanata se ven apagados y duros.

Lopilato sobresale en comedia. No puede haber una “Paola Argento” mejor, pero como “Pipa” en “La Corazonada” y en “Perdida” aburre. El papel de policía le sienta mal. Al escucharla, te dan ganas de ponerte a hacer algo mejor.

Delfina Chávez que brilló en “Argentina: Tierra de Amor y Venganza” y es uno de los personajes que constituye el eje del film, es opaca y transmite la nada misma. Marita Ballesteros da la sensación de que aún no entendió que estuvo haciendo ahí.

No se entiende si son buenos actores arruinados por una mala historia o una buena historia arruinada por una mala dirección. No es casualidad que detrás de “La Corazonada” esté la productora de “El hilo rojo” y “Abzurdah”, dos películas para el olvido.

Nombres poco creíbles, que están bien en un libro pero no para una producción audiovisual, complican la trama. Cornelia, Pipa, Juanez (el personaje de Furriel que cada vez que lo nombran crees que va a aparecer con una guitarra y una camisa negra), Gloriana, Minerva…

“La Corazonada” es de esas películas que se terminan de ver por eso de “ya que estamos en el baile, bailemos” no porque lo merezca, atrape, ni mucho menos, entretenga.

 

 

Nota de la periodista Yamila El Hasi para el portal InfoVeloz


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