Stello habló sobre la bajante del río Paraná: “Es un escenario persistente y no sabemos cuándo va a terminar”

La mayor bajante del río Paraná en 50 años obliga a los buques cerealeros a reducir su nivel de carga para la navegación en las diferentes terminales portuarias.

En la estación fluvial de Diamante se han mantenido las operaciones de barcazas para el transporte de la cosecha gruesa. No obstante, el presidente del Ente Puerto Diamante dijo que el comportamiento que ha tenido el río en los últimos tres años es preocupante. “Es un escenario persistente y no sabemos cuándo va a terminar”, dijo Luis Stello.

El fin de semana pasado se produjo un desmoronamiento en la pared del canal de la hidrovía en la zona de Arroyo Seco, al sur de Rosario, que generó más dificultades para la navegación y repercutió en los medios de comunicación de todo el país.

La bajante del río, según un informe de la Bolsa de Comercio de Rosario, ya ocasionó pérdidas de 244 millones de dólares para las empresas del sector agroexportador. El incidente produjo una pérdida adicional 1,5 metros de profundidad, por lo que la empresa a cargo del mantenimiento dispuso esta semana el envío de dos dragas para restablecer la navegabilidad en esa zona del río.

“Lo que estamos viendo hoy respecto de lo que sucede con el comportamiento del río y su gran bajante, son circunstancias muy especiales. Si bien es cierto que se dan por el arte de la naturaleza, también es cierto que no son habituales, sino que se dan cada tanto, de manera muy esporádica”, explicó el presidente del Ente Autárquico Puerto Diamante (EAPD).

El funcionario provincial dijo que para encontrar un registro análogo a lo que está sucediendo hoy, “tenemos que remontarnos a los registros de 1971, es decir a 50 años”, lo que tiene consecuencias “variadas y ninguna positiva”.

“Estamos con un problema dentro de otro problema”, sentenció Stello, porque al tema de la pandemia por el coronavirus se le agregan las dificultades y contratiempos en las operaciones portuarias.

Cuadro de situación

“El Paraná es el segundo río más largo de Latinoamérica, después del Amazonas. Nace por San Pablo, en Brasil, en la confluencia de los ríos Grande y Paranaíba, del que toma su nombre. Se divide en tres partes: Superior, Medio e Inferior”, expuso el funcionario, trazando un panorama completo que afecta a toda la cuenca.

“El río Superior, desde su nacimiento hasta su confluencia con el río Paraguay, se abaste de agua de diferente fuentes, pero ahí, en esa confluencia, su principal afluente es el río Iguazú que nace también en el estado de Paraná, en la zona de Curitiba. El Iguazú transita unos 1.200 kilómetros hasta llegar al Paraná y en ese intermedio existen varias represas. Por eso, la falta de precipitaciones en la zona de Curitiba, más la intervención de las represas, provoca esta falta de agua del río Paraná, cuya bajante ha llegado a términos históricos, haciendo por ejemplo que en Diamante hoy tengamos menos de un metro, cuando el promedio son tres metros”.

De acuerdo al sistema de alertas, cuando el Paraná registra menos de un metro de profundidad, se está en una situación crítica para la navegación. Las compuertas de las represas hidroeléctricas se cierran por razones técnicas, “porque cada una de las represas debe funcionar con un determinando nivel de agua, no es que las autoridades brasileñas lo hagan por maldad”. De allí que, a través de gestiones diplomáticas, se dispuso la apertura de las compuertas del bajo Iguazú y de Itaipú.

“Eso nos va a traer agua, pero tarda un tiempo hasta que llegue hasta esta zona. Sin embargo, no significa que se normalice, porque para eso tendría que llover aguas arriba”, dijo Stello.

“Mientras tanto –sostuvo– tenemos estas consecuencias negativas a las que me refería. Es decir, la bajante está afectando el medio ambiente y la fauna ictícola. Está afectando también la provisión de agua potable.Por allí andan unas fotos tomadas en un par de ciudades de Misiones donde se ve el caño de extracción de agua de una ciudad por encima del espejo de agua. Lo mismo ha sucedido en Paraná”.

Inconvenientes Logísticos

En cuanto a los problemas en la navegabilidad, indicó que el transporte y la logística son factores sensibles, que acarrean problemas económicos cuando no están operacionales en toda su capacidad.

“Ocurre que los buques no pueden calar lo habitual y,por ende, cargan menos toneladas. Esto termina elevando el costo del flete ya que por una relación natural, cuando un buque puede cargar más, menor es el costo de la operación comercial. No es lo mismo cargar 3.000 toneladas que 30.000 toneladas, que es lo que hoy por hoy está sucediendo en el gran Rosario, donde en promedio los buques ceden entre 7.000 y 10.000 toneladas por falta de calado”, ejemplificó.

Consultado por el caso concreto del Puerto de Diamante, contó que se ha mantenido el ritmo de las operaciones con barcazas. “No hemos tenido mayores inconvenientes. Las barcazas tienen una base plana, lo que significa que no necesitan calado para poder navegar, con lo cual con poco caudal de agua pueden navegar, más allá de que hay que tomar previsiones para evitar cualquier varadura que se puede ocasionar por los bancos de arena que han emergido”.

Stello se refirió luego a la necesidad del dragado del canal de acceso al puerto, que suele ser una demanda constante del Ente, pero que se han postergado por el problema del coronavirus y la bajante. “Lo teníamos proyectado, efectivamente, porque volver a dragar permitiría el ingreso de buques de gran porte”.

Aspiramos a que una vez que se flexibilicen las medidas de aislamiento social, se normalice la actividad portuaria, que en sí misma está exenta del aislamiento pero eso no significa que no se tomen medidas de seguridad y protección sanitaria”.

¿La instrumentación de esas medidas redunda en demoras para las operaciones?, se le preguntó. “Desde luego, porque, no es lo mismo que lo que se carga normalmente en un par de días, se haga en cinco”, respondió el funcionario.

Estas circunstancias promueven que éste no sea el mejor momento para dragar y normalizar la actividad, “porque la provincia de Entre Ríos,a partir de una decisión muy clara del gobernador Gustavo Bordet, que está siguiendo los lineamientos de la Nación, mantiene toda su preocupación en la salud de la población”.

Registros y mediciones

Respecto de las mediciones de la altura de río, Stello explicó que es competencia de Prefectura Naval Argentina llevar esa tarea de manera oficial, aunque diariamente el Ente lleve sus propios registros.

En ese sentido, dijo que hoy lo que se ve es que,“estamos en unos 98 centímetros al 0” (el año pasado, más o menos para esta misma fecha, estaba a 4 metros). “Es decir, tenemos 3 metros de diferencia.Desde ese momento al mes de junio, aumentó a 5,12 metros, muy cerca de los 5,30m que es cuando se encienden las alarmas ya que a los 5,50m se procede a la evacuación porque es el nivel de inundación. Pero, bueno, de junio en adelante empezó a bajar”, lo que se ha mantenido desde entonces.

“Hay una circunstancia puntual que a mí me genera preocupación: el crecimiento del río se da en febrero-marzo. El estiaje, cuando hay menor caudal, se da en agosto-septiembre. Pero hace tres años, por lo menos, que en febrero-marzo no aumenta el caudal del río.No sabemos si esto es estacional o si se está modificando el comportamiento del río, pero es un tema a tener en cuenta cuando se diseña o definen las actividades del año portuario”.

El presidente del EAPD, reconoció por último que no hay una indicación climática clara que permita proyectar un cambio en el marco climático e hídrico. “Es un escenario persistente y no sabemos cuándo va a terminar”, dijo Stello.

 

 

Nota con información de El Diario


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1 pensamiento sobre “Stello habló sobre la bajante del río Paraná: “Es un escenario persistente y no sabemos cuándo va a terminar”

  1. La situación económica con la pandemia, tiene terribles consecuencias y en nuestra ciudad también. En el municipio se están dando una presión impositiva rotulada “política fiscal” que no contribuye a aliviar la economía de las familias diamantinas. Pero el intendente sigue aumentando las tasas y las subvenciones a la misma vez, con gente que ni siquiera es de nuestra ciudad y que no viene a trabajar. Como siempre el peronismo, pagando con plata del gobierno, las fiestitas o las relaciones clandestinas de sus funcionarios.
    Hablá de cosas importantes Stello!

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