Vocación: La maestra que le hace frente al barro en su "motito" para dar clases

Viaja a dedo 30 kilómetros en una ruta de ripio y llega a la de una vecina, donde deja su moto. Así comienzan sus 8 kilómetros por camino de tierra, contó a Elonce. En la Escuela de Lucas Sur, la esperan cada día, sus cinco alumnos.

Historias de vocación, trabajo y sacrificio se repiten cada día en diferentes rincones de la provincia. Muchas de ellas, las protagonizan docentes que dictan clases en parajes rurales y establecimientos educativos "de tierra adentro".

Una de ellas, es la de Virginia, una maestra que es personal único y dicta clases a los cinco chicos que concurren a la Escuela N°19 "Mariano Moreno", ubicada en la zona rural de Lucas Sur 1°, en el departamento Villaguay. En diálogo con Elonce, contó "las peripecias y la odisea" que deben hacer muchas veces, para llegar a las escuelas.

A dedo, sobre ripio y en moto

Desde la ruta de ripio hasta su escuela, Virginia Questa recorre 8 kilómetros por camino de tierra, en su Honda Dax para llegar a dar clases. Sin embargo, viaja mucho más, ya que vive en Villaguay. Es decir, que desde su casa a la escuela, viaja a diario unos 38 kilómetros que se dividen en 30 kilómetros "a dedo" por la Ruta 20, que es de ripio y luego, los últimos 8 kilómetros de tierra en la moto, pudo conocer Elonce.

Peripecias para llegar

Esta semana, publicó en las redes sociales, las imágenes que ilustran el recorrido: un camino de tierra, castigado por las lluvias de la semana pasada y que dificulta la transitabilidad.

Es que producto de una semana de lluvias, los caminos quedaron destrozados y a pesar de ello, la maestra intenta llegar, como sea, para dar clases a la querida escuelita de Lucas Sur.

Es para "mostrar un poco, las `peripecias´ que hace un docente rural para poder llegar a la escuela. Es algo que se repite todos los años", dijo Questa a Elonce.

La moto en lo de la vecina

"Es el tercer año que estoy en esta escuela. Viajo a dedo todos los días y la moto la dejo en una casa vecina para entrar hasta la escuela", afirmó Virginia a Elonce. La Escuela N°19 "Mariano Moreno" cumple 100 años y "estamos preparando el festejo. En octubre, se va a realizar el acto protocolar y en noviembre vamos a hacer una `Cena Show´", contó la directora personal único del establecimiento escolar y quien hace 23 años que se desempeña en la docencia.

Ayuda de los vecinos

"Los días de lluvia, cuando no se puede llegar, no dictamos clases, pero después recuperamos lo que teníamos que dar", afirmó a Elonce y agregó que "cuando llovió pero hay sol y el camino está como para entrar en la moto, yo voy si o si. En algunas partes, se hacen pantanos de 100 metros, pero los vecinos de Lucas Sur, me esperan del otro lado y me ayudan a cruzar la moto porque sola no puedo", remarcó Virginia.

Trepar la alcantarilla

"El año pasado que fue muy lluvioso, el agua se llevó hasta las alcantarillas. Había dos tramos del camino que no tenía alcantarillas, así que dejé la moto, y crucé a pie para llegar caminando a la escuela. El camino de tierra se pone muy complicado con las lluvias", relató Virginia a Elonce y agregó que "es una lucha poder llegar cuando el tiempo tiene varios días de lluvia en la zona. Pero hay que ponerle alegría y actitud para ir a dar clases", remarcó la docente.

"Soy re testadura y me mando igual, por ahí, no mido las consecuencias y me he dado cada golpe en la moto", sostuvo entre risas, la maestra que busca de todas formas, llegar a dar clases. Sobre el viaje en moto por el camino de tierra, Questa ejemplificó: "tengo dos fracturas: una en una pierna y otra en la muñeca", relató a Elonce.

A cambio de una sonrisa

"Trato de llegar como se pueda, hago lo posible por llegar y aprovechar al máximo los días que no llueve. Esta semana, fue de mucho sol, pero el camino no daba porque quedó complicado para la moto; pero igual fui. Te embarras y a veces, las botas se entierran enteras, pero los días sin lluvia hay que aprovecharlos al máximo", describió Virginia Questa a Elonce.

"Saber que los chicos te están esperando en la puerta de la escuela, es el regalo más lindo de la docencia. Escuchan el ruido de la moto y abren la puerta para que entre y recibirme con un beso. Eso, el cariño de los niños, es el premio que uno tiene como docente", concluyó la maestra de la Escuela de Lucas Sur, en departamento Villaguay.


Sumate a nuestro canal de WhatsApp haciendo Click Aquí

La imagen puede contener: una o varias personas

Sumate a nuestro canal de Telegram haciendo Click Aquí

La imagen puede contener: una o varias personas y texto

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

× Comunícate con nosotros
A %d blogueros les gusta esto: