Bonadio: “Si Macri no gana el año que viene termino preso”

El juez Claudio Bonadio admitió ante un viejo amigo peronista en una cena que “si el presidente Macri no gana el próximo año voy a terminar preso”. Quizás en esta confesión se entiende la obsesión del magistrado por perseguir a la ex presidenta Cristina Kirchner e intentar que el Senado de la Nación le saque los fueros para poder detenerla y que siga lo pasos de Lula Da Silva en Brasil.

No sólo es la posición de Bonadio. La periodista militante de La Nación, Laura Di Marco, ha señalado que “Cristina no puede volver. Que si a Cambiemos le va mal, ella y su séquito retornarán con el cuchillo entre los dientes y una sed recargada de venganza y el populismo se instalará por décadas en la Argentina”. Es lo que piensa Macri, Peña y la mayoría de los CEOs que lo acompañan.

La ex presidenta sonríe. Quienes la frecuentaron por estas horas en el Instituto Patria la vieron reír a carcajadas ante la denuncia de los “cuadernos truchos”, que en las últimas horas se supo que no son cuadernos sino fotocopias. No solo eso, aparecen supuestos cuadernos que fueron escritos en 2010 pero la empresa que vende los cuadernos Gloria los comenzó a vender en 2012. Nadie puede creer que un simple chofer de un funcionario participe en reuniones con la ex presidenta, cuando quienes la conocen, incluidos los ministros, saben de la distancia que ella ponía a sus funcionarios, de allí que es ridículo que un chofer de un secretario ingrese a su casa, traiga bolsos y se ponga a contar con ella.

Bonadio, un juez que trabaja para Cambiemos, desde que Cristina dejó el cargo de presidenta en 2015 inició la investigación sobre “dólar futuro” donde la procesó y mandó a juicio por un supuesto de administración infiel en perjuicio de la administración pública. Una causa no judiciable, sino a esta altura ya estaría preso de por vida Federico Sturzenegger por los manejos en el Banco Central que llevaron al país a perder en poco tiempo 11.000 millones de dólares de reserva.

La otra causa inventada es la del Memorándum de Irán. El juez quiso meterla presa por “traición a la Patria”, pero era tal el disparate jurídico que la misma Cámara le dijo que se le había ido la mano y la bajó por encubrimiento. Con ese cargo menor pidió el desafuero pero era obvio que el Senado no lo aceptaría.

Con la brutal crisis económica de los últimos meses, con los aumentos de tarifas, transporte y alimentos, con una recesión tremenda, la vuelta del FMI y un ajuste sin fin, el presidente cayó duramente en las encuestas y la ex presidenta de a poco mejora día a día. Como si fuera poco, el escándalo de los aportantes truchos, el robo de identidad y el lavado de dinero en la campaña electoral bonaerense, golpeó a María Eugenia Vidal. Con este panorama, Bonadio decidió su última jugada con unas fotocopias truchas, típica de los servicios de inteligencia, de avanzar nuevamente contra la ex presidenta.

Bonadio lo sabe: si no gana Macri en 2019, terminará preso. No por venganza de la ex presidenta, como dice Laura Di Marco, sino porque en democracia utilizó su cargo de juez para perseguir ciudadanos, detener personas y ayudar a que haya nuevamente presos políticos como en una dictadura.

Fuente: Informe del periodista Alfredo Silletta para el portal Info135

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