El poder de Odebrecht también corrompió al Mercosur

La multinacional de infraestructura brasileña Odebrecht fue señalada de pagar sobornos en 12 países de Latinoamérica y África. Brasil, país de donde es originaria la constructora, fue donde se iniciaría a destapar este escándalo de corrupción, sin embargo, parece que la empresa no sólo sobornó a varios países latinoamericanos, sino que también corrompió al Mercosur. Según una investigación periodística del portal web Armando.info, la plana mayor ejecutiva de la empresa constructora fue la que se constituyó en el Gran Elector a la hora en la que el Senado brasileño debió votar por la incorporación de Caracas (Venezuela) al bloque comercial.

Odebrecht y la corrupción son sinónimos, y es que no sólo “metió mano” en 12 países de América Latina, sino que la poderosa multinacional brasilera también hizo de las suyas dentro del Mercosur. Según revelan las transcripciones del caso Lava Jato, el propio Marcelo Odebrecht comandó la campaña de cabildeo con la que se buscó romper el atasco de 3 años que bloqueaba la entrada del régimen chavista al club. La operación incluyó el reclutamiento de tres senadores clave del Partido de los Trabajadores como aliados.

Según un trabajo periodístico del portal venezolano Armando.info, no solo fueron sobornos, sino que Odebrecht llegó a tirar de los hilos el equilibrio de América Latina. “El propio Marcelo Odebrecht, el llamado Príncipe de Brasil, se ocupó personalmente de que, por ejemplo, la Venezuela de Hugo Chávez, luego de desertar de la Comunidad Andina de Naciones (CAN9, a cuya fundación había contribuido 40 años antes, fuera aceptada fórceps en el Mercado Común del Sur, Mercosur”, cita la investigación periodística.

Según la publicación, “la mano negra” de Odebrecht en el Mercosur fue un proceso que llevó 8 meses, con reuniones de lobby que se convocaban desde las altas esferas del ya célebre gigante de la construcción brasileña. “Tan altas como Marcelo Odebrecht. Ya en marzo de 2009, el Presidente Ejecutivo de la corporación y cúspide de la familia reunió a su plana mayor para planear una acción que garantizara la entrada a Venezuela a la cancha natural de la economía brasileña, una movida de carácter geopolítico que contaba con serias resistencias e n los parlamentos de Brasil y Paraguay”, detallan.

Para vencer las reticencias del Senado brasileño, Odebrecht reclutó como arietes a 3 senadores clave del entonces gobernante Partido de los Trabajadores (PT), partido del ex presidente Lula da Silva. “Así se desprende de las comunicaciones de correo electrónico encontradas en la computadora de Marcelo Odebrecht y que se recogen en los folios de los expedientes que se han armado en la fiscalía y el poder judicial brasileño, en el marco de la operación Lava Jato”.

El fallecido presidente Hugo Chávez, dijo en esa oportunidad que la incorporación de Venezuela en el Mercosur se trataba de un hecho “histórico”, pero, si bien todos los Presidentes ya habían dado el sí, faltaba la aprobación de los parlamentos de Paraguay y Brasil.

Aún con mayoría en el Senado, ni siquiera la maquinaria política de Lula consiguió sacar los apoyos suficientes para que la Comisión de Relaciones Exteriores y defensa Nacional de la cámara alta en Brasilia accediera a elevar el caso a la plenaria. Pero entonces intervino Odebrecht.

“El poderío de la empresa consiguió que Eduardo Azeredo, presidente de esa comisión, y quien públicamente se había erigido como uno de los más tenaces adversarios de Chávez en Brasilia, se sentara con ellos para revisar y eventualmente cambiar su posición frente a Caracas”, dice Armando.info.

Caso Odebrecht:

La multinacional de infraestructura brasileña Odebrecht fue señalada de pagar sobornos en 12 países d e Latinoamérica y África, según reveló un documento del Departamento de Justicia de Estados Unidos. El mundo económico brasileño se echó a temblar; el mundo político, también.

‘Lava Jato’ dio con la captura a finales del 2015 de Marcelo Odebrecht, presidente de la compañía, quien fue condenado a 19 años de cárcel por corrupción, lavado de dinero y asociación criminal en el multimillonario fraude a la estatal Petrobras.

Mientras el caso de corrupción estallaba en Brasil, agencias de Estados Unidos, con colaboración del gobierno suizo, rastreaban sobornos de esta multinacionales que involucraban a 12 países: Brasil, Colombia, Perú, Panamá, Venezuela, República Dominicana, Ecuador, Argentina, Guatemala, México, Angola y Mozambique, estos dos últimos en territorio africano.