Mercosur-Alianza del Pacífico-USA-UE: ¿Gran bloque anticrisis?

El presidente Mauricio Macri esperó el miércoles 11/04 a su par español Mariano Rajoy, sentado en primera fila del salón Versalles, en el hotel Alvear, mientras disertaba 25 minutos en la conferencia magistral organizada por la Fundación Libertad y el CARI (Consejo Argentino para las Relaciones Internacionales). Terminados los protocolos e intercambios de saludos con los titulares de las entidades anfitrionas de Rosario y Buenos Aires, Gerardo Bongiovanni y Adalberto Rodríguez Giavarini, se apartaron para hablar a solas, y no de inversiones precisamente.

Rajoy ve en Macri al embajador latinoamericano de un eje anticíclico que imagina junto a la alemana Angela Merkel para cerrar el circuito comercial Unión Europa-América-Estados Unidos, en caso de agravarse la crisis con China. Argentina no sería el eslabón económico más fuerte para encabezar una misión que intente vincular al Mercosur (con Brasil principalmente), Chile y México (bastiones de la Alianza del Pacífico) para ser recibidos como interbloque por Estados Unidos, y así cruzar el Atlántico e integrar a Gran Bretaña y la Unión Europea, pero sí Mauricio Macri es respetado como líder político regional, y en él se han depositado expectativas para acercar las posiciones. De hecho, irá a la Cumbre de las Américas en Lima con la consigna, celebrada por la Casa Blanca, de defenestrar y aislar al gobierno venezolano de Nicolás Maduro.

Los números que justificarían una megafusión de intereses comerciales entre los continentes americano y europeo fueron expuestos por Marcelo Elizondo, director de la consultora DNI y allegado a Cambiemos.

El jefe del gobierno español, Mariano Rajoy, se fue tras los tres días de visita a la Argentina colmando de elogios a su par Mauricio Macri, a las reformas económicas que encaró y a la persistente búsqueda de lograr un acuerdo de libre comercio entre el Mercosur y la Unión Europea, pero le dejó dos advertencias: mientras haya inflación no se concretarán las esperadas inversiones y es aún un punto débil la integración interregional en el continente americano: América Latina entre sí y luego con Norteamérica.

Será una de las inquietudes que llevará Macri a Lima, adonde viaja para participar en la Cumbre de las Américas.

En realidad, las misiones políticas le copan buena parte de la agenda: lograr adhesiones explícitas a su férreo rechazo a las prácticas que el bolivarianismo exhibe como democráticas en el gobierno que encabeza Nicolás Maduro, la principal.

La cohesión de las Américas que reclaman Angela Merkel y el propio Rajoy para establecer el eje comercial con la Unión Europea tiene que ver con las resistencias internas que despierta en miembros del bloque, como Francia, este tipo de tratados, y choca con la línea proteccionista Washington-Londres, que nuestro país padece con medidas discriminatorias contra exportaciones de biocombustibles, limones, aluminio, acero (por ahora en suspenso), que marchan a contramano de las buenas relaciones políticas con la Administración Macri proclamad as por la diplomacia estadounidense y el propio Donald Trump.

Las Américas, como conjunto, representan un potencial mercado para el intercambio que apetece a los europeos, máxime cuando se está gestando una guerra comercial en el mundo de impredecibles consecuencias.

Desarrollo de Negocios Internacionales (DNI), en un reporte firmado por su director Marcelo Elizondo, presenta los números de los mercados de América Latina y Norteamérica que, junto a la Unión Europea, multiplicarían su presencia como actor mundial si se cohesionaran los subbloques.

Plantea inicialmente que Brasil es la principal economía (la 8va del mundo) en el subcontinente latinoamericano, con un PBI de US$2,1 4 billones que representa el 2,75% del total mundial). La sigue México (16va del planeta), con un PBI de US$987 mil millones, que ocupa el 1,25%. Recién después viene Argentina, la 3er economía de la región (US$590 mil millones de PBI según el FMI, casi 0,8% del total mundial).

En particular, Sudamérica exportaba 6,5% del total mundial hace 50 años y hoy bajó a 3,5%. Tomada como conjunto, América Latina ocupa 5,7% del total mundial de exportaciones y 5.9% de las importaciones.

En materia de inversiones extranjeras directas (IED) es EE.UU. la potencia más influyente en la región: US$244 mil millones acumulados vigentes, seguido por España (US$186 mil millones de stock actual) y 3ra Holanda, US$87.000 millones. Luego de Brasil y México, los destinatarios principales fueron Colombia, Perú y Chile.

Sin embargo, Brasil es el mayor imán de inversiones del mundo en la región, donde en 2016 y en 2017, aun en medio de la crisis, retrocedió dos lugares respecto de 2014 y quedó 7mo.

Red de multinacionales

Otro de los aspectos que facilitan la integración es la red de un centenar de empresas multilatinas -que invierten y producen en el extranjero- por su vinculación con las multinacionales que operan en Norteamérica y Europa: 31 son brasileñas; 26 mexicanas; 19 chilenas; 10 colombianas; 7 argentinas y 5 peruanas, sostiene el informe de DNI.

Al ser estadounidenses las 9 mayores empresas del mundo por su valuación (y asimismo 12 de l as mayores 15, lo mismo que 32 de las 50 más grandes y 55 de las principales 100), el rol de Estados Unidos en las redes comerciales de toda América es considerado relevante para pivotear tratados. Además, es a la vez el emisor de inversión extranjera directa más importante del planeta (US$300.000 millones anuales en 2016) y el receptor Nro 1 (391.000 millones en 2016).

Su socio del NAFTA en Norteamérica, Canadá (la 10ma economía del mundo, con US$1,2 billones de PBI, 2% del total), es el 5to principal emisor de inversiones del mundo (US$67.000 millones en 2016) y aporta 1 empresa a las 100 principales europeas del mundo

La Alianza del Pacífico, simiente del Tratado de Asociación Transpacífico promovido por el ex presidente de USA., Barack Obama, como parte de su estrategia de blindar la región ante el avance chino, desactivado por su sucesor Donald Trump pero repuesto en enero por los restantes miembros aun sin la presencia rectora estadounidense, es vista como conductora de la región de los cables quedaron sueltos pero a mano de ser reconectados.

Por ser el 2do exportador mundial de bienes, con el 9% del total, e importador del 14%, que lo convierte en altamente deficitario, Estados Unidos es visto como una meta a la que llegar desde América del Sur en caso de ser consumada la declaración de la gran conflagración mundial del comercio.

En el tablero, EE.UU. aparece como la mayor economía del planeta, con un PBI en dólares corrientes de US$19,45 billones (casi la cuarta parte). Dirige un tercio de las exporta ciones a Asia y 30% a sus vecinos norteamericanos (16% a Canadá y 14% a México), y casi el 10% a China. Es por lejos el principal proveedor y consumidor de servicios del mundo (15,5 y 10,4%, respectivamente).

Importa 21% desde China aunque llega al 40% si se toma toda Asia; 13% de Canadá e igual porcentaje de México.

Viendo los grandes números de la región y del mundo, Argentina apenas aportó en 2017 a las exportaciones mundiales US$24.667 millones, con Brasil como 1er destino y EE.UU. como 2do. Chile es el 4to destino latinoamericano y está entre los primeros 10 del mundo.

Con el país trasandino, el nuestro registra el principal superávit comercial bilateral y el único relevante, mayor a los US$1000 millones, superando al que tiene con Vietnam, India, Argelia y Egipto).

Por el lado de las importaciones, Brasil es el principal origen y EE.UU. el 3ro. China es el 2do y México el 5to.

El principal inversor externo que tiene Argentina es Estados Unidos, con US$27.710 millones de stock de IED sobre US$91.132 millones a 2016, atrás viene España y luego Holanda el tercero. El 4to principal sería Brasil, con US$5.485 millones, 5to Chile (US$4.412 millones), y detrás, Suiza y Alemania.