Sugestiva visita de Duhalde a Lorenzetti en la Corte Suprema

Mal augurio para Mauricio Macri: Eduardo Duhalde aparece en los tiempos frágiles de un Presidente (ejemplos: cuando la larguísima recesión 1998/1999 devoraba la popularidad de Carlos Menem, o cuando la sombra de default 2001 acechaba a Fernando De la Rúa). Ahora él dice que nada tiene que ver con la intervención del Partido Justicialista pero, luego de reunirse con su amigo Luis Barrionuevo, envió a sus allegados a promover su candidatura mientras él visitaba subrepticiamente a Ricardo Lorenzetti, presidente de la Corte Suprema de Justicia de la Nación.

Fue un miércoles 11/04 de sorpresas en el 4to. piso del Palacio de Tribunales, cuando Eduardo Duhalde (ex intendente de Lomas de Zamora, ex gobernador de Buenos Aires, ex diputado nacional, ex senador nacional a cargo del Ejecutivo Nacional) apareció en las dependencias de la Corte Suprema de Justicia de la Nación.

En teoría se trataba de una protocolar visita a Ricardo Lorenzetti, el presidente pro-témpore de la CSJN. Sin embargo, ocurrió en circunstancias muy particulares: horas después que la voluble María Romilda Servini, jueza federal octogenaria (cumple 82 años en diciembre) siempre cercana al poder de turno, decidiera una caprichosa e inexplicable intervención del Partido Justicialista a escala nacional.

Servini designó interventor federal al millonario sindicalista Luis Barrionuevo, sin antecedentes en la conducción del PJ nacional, y un paso bochornoso por el PJ catamarqueño, aunque un mandato vitalicio en el sindicato gastronómico Utgrah.

Barrionuevo y Servini se reunieron en una velada gastronómica previa al anuncio de la jueza federal con competencia electoral.

Luego, Barrionuevo y Duhalde se reunieron con el sindicalista ya instalado en Matheu 137 de Ciudad de Buenos Aires.

Más tarde, Duhalde visitó a Lorenzetti, mientras los gobernadores peronistas difundían una declaración adversa a la decisión de Servini.

En ese momento, Duhalde comenzó a enviar el mensaje a los productores de radio y TV que él no tenía nada que ver con la intervención del PJ, tan funcional a Mauricio Macri pero también la única manera que el casi macrista Duhalde regrese a escena.

Pero Macri debería cuidarse con sus simpatía s (Duhalde fue quien le ofreció, en 2002, apoyarlo como precandidato presidencial contra Carlos Menem y Adolfo Rodríguez Saá) porque el ex bañero de Lomas de Zamora sobrevuela cuando hay malos augurios.

La irrupción de Barrionuevo/Duhalde es funcional a Macri porque Jaime Durán Barba está trabajando en darle a la clase media alguna satisfacción a su nuevo ‘gorilismo’ ya que no puede mejorarle la economía personal. La sensación que dan Barrionuevo/Duhalde es que el PJ es demasiado antiguo y desprolijo, más allá de que detrás de bambalinas se anoten Juan Manuel Urtubey, Sergio Massa y Florencio Randazzo, de la mano de Miguel Ángel Pichetto sin comprender que los considerando del fallo de Servini podría facilitar cualquier otra intervención, comenzando por la de algún sindicato.

Pero, según se sabe, la victoria tiene progenitores pero la derrota es huérfana. Y pareciera que esta intervención ha comenzado mal parida.