Nuevo avance de Carrió sobre Lorenzetti, después de Jaitt y Majul

Sin tregua. La líder de la CC-ARI Elisa Carrió ultima los detalles para la ampliación de su pedido de juicio político en la Cámara de Diputados contra el presidente de la Corte Suprema, Ricardo Lorenzetti, luego de acusarlo de ser el “Frankenstein” que estaría detrás de Jaitt, pero dejando de lado ese presunto involucramiento, que le causó una acalorada discusión con el periodista Luis Majul, quien llamativamente defendió al juez.

Lejos de la tregua que desearían en la Rosada, la líder de la CC-ARI Elisa Carrió prepara una ampliación de su pedido de juicio político en la Cámara de Diputados contra el presidente de la Corte Suprema, Ricardo Lorenzetti.

El escrito, que se presentará mañana en la Cámara de Diputados para ser remitido a la Comisión de Juicio Político, se centrará en dos ejes, según publicó el diario ‘La Nación’ que tuvo acceso al mismo:

– la presunta “utilización” por parte del presidente de la Corte de la potestad de las escuchas que hoy tiene la Corte y la creación de una supuesta “inteligencia paralela” a través de esas herramientas, y

– la “presión” de Lorenzetti hacia “otros poderes” como el propio gobierno del presidente Mauricio Macri para que “frene” el proceso del juicio en su contra.

Anteanoche, en el programa de Mirtha Legrand, Carrió habló de las acusaciones a políticos y periodistas de la mediática Natacha Jaitt sobre abusos de menores en el club Independiente, y las definió como parte de “una guerra sucia entre poderes que tiene como eje al presidente de la Corte, que es siniestro y se siente acorralado” por su pedido de juicio político, según expresó.

“Fijate que Jaitt dijo que esto llegaba hasta Olivos, había una intencionalidad de perjudicar al Gobierno”, dijo la diputada. “Detrás de Jaitt hay un Frankenstein que está en la Corte”, explicitó la legisladora.

Carrió buscó así despegar al Gobierno de una operación de muy bajo nivel, con una teoría que termina colocando atrás de todo al presidente de la Corte Suprema, a quien acusó directamente de buscar la desestabilización de Macri.

Lo hizo, curiosamente, en el programa de Mirtha Legrand, mismo espacio donde se montó la operación que protagonizó Jaitt y por la que ahora, la conductora se manifestó “arrepentida”.

Sin embargo, mañana Carrió no hará su ampliación de pedido de juicio político sobre la base de su presunto involucramiento en la maniobra de Jaitt, sino sobre algo que bordeó en sus anteriores presentaciones contra el juez de la Corte.

“El sistema de escuchas lo tiene la Corte y donde están las causas de escuchas hay un socio de Lorenzetti, que es (Ariel) Lijo”, agregó Carrió. En el escrito presentado hace un año, la diputada relacionaba a Lijo con Juan Tomás Rodríguez Ponte, a cargo de la Dirección General de Interceptación y Captación de las Comunicaciones dependiente del Alto Tribunal. “Ya se lo dije al Presidente, (Lorenzetti) quiere ser presidente a cualquier costo”, embistió la diputa da en el programa de Legrand.

En relación con las presuntas presiones del titular de la Corte hacia los funcionarios para que retiren o “cajoneen” el pedido de Carrió, en la CC-ARI prefirieron no dar pistas. “Vamos a analizar muy bien las pruebas que tenemos para no dar lugar a desmentidas”, afirmaron en el espacio fundado por Carrió.

Elisa Carrió volverá a confrontar con Ricardo Lorenzetti

En el texto presentado en 2017, Carrió ya hacía mención a la presunta influencia de Lorenzetti en el sistema de escuchas.

“Lorenzetti está montando un aparato de inteligencia a través del sistema de escuchas, del de peritos y a través de la nueva Asistencia Judicial en Delitos Complejos y Crimen Organizado (que podrían funcionar como verdaderos agentes de inteligencia encubiertos), todo manejado sin independencia o con un disfraz de independencia que queda a cargo de personas con relaciones de amistad y de otra naturaleza con el presidente de la Corte, quienes están en puestos claves”, dice el texto del pedido de juicio político que Carrió y sus entonces compañeros de bancada de la CC-ARI presentaron en abril del año pasado, y que se encuentra en la comisión presidida por el macrista Javier Pretto (Córdoba).

De la comisión también forman parte, como vicepresidentes, la kirchnerista Gabriela Cerruti y el diputado López. Máximo Kirchner y la propia Carrió también la integran, además de otros macristas con buen diálogo con la Casa Rosada como Pablo Tonelli, Carmen Polledo y el propio presidente del bloque, Nicolás Massot. Durante el año pasado, su actividad fue nula, según cuentan en esa comisión.

En la Casa Rosada, los funcionarios no se mostraron sorprendidos por la renovada embestida, aunque prefirieron la mesura. “No hay nada nuevo, no nos podemos ni queremos meter, aunque Lorenzetti también se la busca con su apoyo a la corporación de Comodoro Py”, aclararon cerca del Presidente, que más de una vez habría recibido quejas del propio titular de la Corte Suprema por los ataques de la diputada.

Aunque el Presidente se muestra equidistante, dentro de la Casa Rosada no ocultan su malestar con el titular de la Corte Suprema.

Poca antes de la amplicación del escrito y poco después de su participación en la mesa de Mirtha, Carrió dio otra nota en un reportaje con Luis Majul, donde se dieron varios momentos de tensión al dialogar tanto sobre las acusaciones de Natacha Jaitt como así también sobre las denuncias de la líder de la Coalición Cívica sobre el juez de la Corte.

Primero, cuando la diputada se puso a defender a Mirtha Legrand, y luego cuando puso sobre la mesa a Lorenzetti, a quien trató de “desestabilizador” y de “operar con los servicios”:

“Una cosa es que haya abuso de menores y la competencia es de los fiscales provinciales. Esto es lo que se está hoy investigando en la justicia provincial. ¿Qué es lo que está haciendo Lorenzetti? Está presionando para llevar… Por eso esta chica que hace la operación -en referencia a Jaitt- habla de trata para llevársela a un juez amigo de Lorenzetti de modo de tener condicionado al periodismo y la política”, dijo Carrió en La Cornisa (América TV).

A partir de ahí comenzó la discusión.

Majul: —No me consta lo de Lorenzetti.

Carrió: —Que te conste, no sabés la locura que tiene, es peor que vos de obsesivo.

—Primero, no me compares. Si vos tenes pruebas aportalas; si no tenes pruebas es complicado porque es como revolear…, pero yo no lo defiendo. Si es responsable que pague.

—Tengo cinco denuncias penales contra Lorenzetti.

—Pero acá vos le estas achacando que está protegiendo a los pedófilos.

—Lo que estoy diciendo es que un desestabilizador de la democracia y opera con sectores de los servicios.

—No lo defiendo, pero tenés que probarlo, sino es un revoleo de cosas.

—Lo voy a probar con todos los testigos.

Luego de que Majul insistiera que él no defendía a Lorenzetti, Carrió le apuntó: “Me parece que sí”.

“Ves, si no pienso como vos, lo estoy defendiendo”, le contestó Majul

Carrió cerró: “Lo que digo que las cosas van a estar claras”.

Si bien podría decirse que Majul intentó evitar que se reiteren los errores de Mirtha, su posición mostró una férrea y extraña defensa hacia el cuestionado juez de la Corte.