Cayó la banda de “La casa de papel”: Planeaban un golpe con las máscaras de la serie

Hay 15 detenidos acusados de narcotráfico. Los líderes manejaban el grupo desde los penales de Devoto y Ezeiza.

Hace un par de meses hay un programa de televisión español que está en todas las conversaciones. La trama cuenta la historia de un grupo de delincuentes que, con caretas de Salvador Dalí, irrumpen en la Casa de la Moneda y Timbre para asaltarla y tomar rehenes. Esta tarde, una banda de narcotraficantes manejada desde las cárceles de Villa Devoto y Ezeiza fue desbaratada: la característica diferente que tenía era que usaba máscaras como las de la serie La Casa de Papel.

Integrantes de la Delegación de Investigaciones del Tráfico de Drogas Ilícitas y Crimen Organizado de San Martín, con la colaboración de efectivos de la Policía Federal Argentina detuvieron a 15 de sus integrantes en localidades y villas del norte del conurbano bonaerense en 17 operativos, informaron a TN.com.ar. Los procedimientos fueron en los penales federales de Devoto y Ezeiza, en propiedades en San Andrés y Billinghurt, del partido de San Martín; Don Torcuato, de Tigre; y José C. Paz y San Miguel.

Además, se allanaron casas de las villas Loyola, Escala y El 18, algunas de las cuales funcionaban como búnkers. Durante los operativos, se encontraron máscaras con la cara de Dalí, como las utilizadas por los ladrones de la serie: los oficiales sospechan que iban a dar un golpe. También secuestraron miles de dosis de cocaína, teléfonos celulares y armas.

Además, se determinó que la banda contaba con un “mini ejército” de personas que se encargaban de alertar ante la llegada de gente extraña y “soldados”, que custodiaban a quienes vendían la droga.

La investigación empezó el 1 de diciembre cuando efectivos de la Bonaerense y de la Federal hicieron allanamientos en las mismas zonas donde detuvieron a varios sospechosos. Entre ellos estaban los líderes de la banda, alojados en los penales de Villa Devoto y Ezeiza. A pesar de estar presos, los detenidos seguían manejando la organización desde la cárcel.