Cristina, autocrítica: “No supimos dominar la cuestión cultural y psicológica”

En una entrevista exclusiva con el ex presidente ecuatoriano Rafael Correa, la ex mandataria argentina Cristina Fernández de Kirchner pronosticó que tanto el gobierno de Mauricio Macri como el de Michel Temer, en Brasil, están condenados al fracaso pero porque “el sistema neoliberal ya lo demostró”. En tanto, autocrítica por el cambio de aire en América Latina, Fernández entiende que “lo que no pudimos dominar fue la cuestión cultural y profundamente psicológica”.

A continuación, desgrabación de la entrevista concedida por Cristina Fernández de Kirchner a Rafael Correa, al aire de RT:

“Lo que no pudimos dominar fue la cuestión cultural y profundamente psicológica.

Este nuevo fenómeno de las fake news ha explorado y ha investigado muy bien a través de think thanks lo que es el pensamiento de la gente. Ellos han logrado, por lo menos en franjas importantes de nuestra sociedad, convencerlos de que el progreso que tuvieron se debió a su esfuerzo individual, que si vos pudiste cambiar tu auto o comprarlo, si pudiste tener una casa, que antes no la tenías, en realidad no fue producto del proyecto político, económico y social que gobernaba tu país sino que fue tu esfuerzo personal y tu ca pacidad la que logró que tu hijo fuera a la universidad, que vos pudieras viajar, que vos pudieras tener una casa. ‘No tuvieron nada que ver las políticas’.

Es más, se encargaron de demostrarte las cosas que no hicieron bien o que dijeron que no habían hecho bien, pero en realidad convencieron a mucha gente de que el progreso que tenían estaba totalmente separado del momento político.

Convencieron a millones de trabajadores, que se habían convertido en obreros, que habían conseguido un trabajo en blanco, registrado, en una fábrica y con un buen salario, que el impuesto que le cobraban a los altos ingresos se lo llevaban los vagos, los tipos que no trabajaban, los sujetos de las políticas sociales de los gobiernos como el mío para que me siguieran votando le daban plata a los que no trabajan… Dividieron la base social popular.

Hoy, el neoliberalismo ha encontrado la coartada perfecta: se sigue aplicando su sistema económico y se culpa a la política y a los políticos del fracaso de los gobiernos. Bueno, hay que hacer todo un replanteo de esto ante la sociedad y volver a colocar las cosas en su lugar.

Los CEO’s le dijeron a la gente que ‘cómo no iban a ser buenos gobernando si fueron buenos gobernando sus empresas’ y que ‘como tienen mucha plata, no van a robar’. ¡Por favor! Todos los días les encuentran una sociedad offshore. Y te dicen, además, que tener una offshore no es malo. Nadie que tenga una offshore es legal. Como mínimo, es para evasión fiscal.

¿Por qué te llevás el dinero a un paraíso fiscal? Porque no pagás impuesto y porque no la declaraste. Si yo la declaro, tengo que pagar impuestos igual en mi país por nuestro sistema tributario. La offshore es ilegal.

Y ojo, el delito de evasión por nombrar el más liviano. Puede ser corrupción, trata de personas, narcotráfico, armas o lo que se te ocurra (…).

(…) Hay un componente en la condición humana de un fuerte individualismo y de sentimiento de la propiedad. Lo que pasa es que lo que nos falta a nosotros es hacer una formulación teórica de todo esto. Y yo creo que desde el sistema de medios de nuestros países hasta el sistema de enseñanza, todavía transmite una cultura absolutamente individualista. Esto es, ‘si sos pobre es porque no te habrás esforzado lo suficiente’, que supone una sociedad meritocrática en la que avanzan los que hacen las cosas bien.

El neoliberalismo de Temer y el neoliberalismo de Macri van a fracasar, pero ya no dependen de que Macri o Temer sean más o menos virtuosos en la ejecución de políticas neoliberales. Las políticas neoliberales son las que van a fracasar, independientemente de que sea un Premio Nobel el que esté arriba.

Tenemos que repensar el espacio nacional y popular para cuando esto fracase porque, que esto fracasa, no tengo ninguna duda.

(…) Los que denominaron ‘Movimientos populistas’ en América Latina dieron una pelea muy importante contra todo lo que se decía que había que hacer para construir bienestar para las sociedades. Por ejemplo, cuando nosotros llegamos, la Argentina debía el 166% de su PBI, teníamos la deuda soberana defaulteada más importante del mundo, y cuando me fui el 9/12/2015, en una plaza repleta de compatriotas que me despedían, dejé al país con un nivel de deuda que fue uno de los más bajos en su historia: 13% en moneda dura en manos de fondos privados, extranjeros y nacionales. Hoy, duplicaron la deuda externa. Se financian únicamente con deuda externa.

La restricción externa ha sido una de las claves de todos los conflictos institucionales y que tuvo la democracia en nuestra región”.