Roberto Baratta: “Uno no deja las convicciones en la puerta de un penal”

La mano derecha de Julio De Vido habló este fin de semana en un programa radial, en el espacio, Roberto Baratta, quien estuvo 141 días detenido, dijo sentirse orgullo de su amigo y del trabajo que realizó como subsecretario de Coordinación y Control de Gestión del Ministerio de Planificación Federal.

“Solo tengo para hablar de los logros del ministerio, de los 12 años en los que fui funcionario, dos satélites, centrales nucleares, 2 mil escuelas. Estoy orgulloso con lo que hice, con mi ideología y con mis convicciones”. Y hablando de convicciones, agregó que al dedicarse a la política y a pesar de haber perdido su libertad: “uno no deja las convicciones en la puerta de un penal”.

Luego de recuperar su libertad, el ex funcionario kirchnerista y mano derecha de Julio De Vido, Roberto Baratta, declaró en el programa radial Gente de Derecho, que a pesar de haber estado 141 días detenido nunca renunció a sus convicciones. “Uno reflexiona y hace autocríticas, pero uno no deja las convicciones en la puerta de un penal, uno cuando se mete en la política lo hace con convicciones, estás comprometido y seguro de lo que estás pensando y cuando uno entra en esta situación distinta y más complicada uno no deja las convicciones en la puerta, uno sigue hablando de política, sigues analizando el día a día”, declaró el ex subsecretario de Coordinación y Control de Gestión en el Ministerio de Planificación Federal.

Durante la entrevista, contó cómo pasaba sus días en prisión, en módulos que aseguró que eran “más cómodos” por la gente con quien lo compartía. “Compartía módulos con Manzanares (el ex contador de los Kirchner) y Claudio Minnicelli, (el cuñado del ex ministro de Planificación, Julio De Vido)… Pasas las 24 horas con compañeros de pabellón, que la verdad no me quejo en lo absoluto, convivimos muy bien estos días, hablas de tu vida, de las causas, de política, porque todos los que estaban conmigo de una u otra forma tienen que ver con la política”, detalló.

Y siguió: “No sé cuántas cosas peores te pueden pasar como estar privados de la libertad, después del valor vida, la libertad es el valor más importante”.

En cuanto a la relación con la x pres idente CFK, Baratta dijo que se sentía “más cómodo con Néstor”, y habló sobre De Vido y la relación que tenía con el ex presidente: Él era amigo y compañero de Néstor, pero no quería decir que no lo hubiera con Cristina, pero su primera relación siempre fue con Néstor, charlaban y analizaban de política.

Por otra parte, Baratta consideró que el juez federal Claudio Bonadio ordenó detenerlo de manera preventiva el 20 de octubre de 2017 para presionarlo: “Te daban a entender: ‘¿cuándo te arrepentís y hablás?’. Yo no tenía nada de qué hablar”.

“Solo tengo para hablar de los logros del ministerio, de los 12 años en los que fui funcionario, dos satélites, centrales nucleares, 2 mil escuelas. Estoy orgulloso con lo que hice, con mi ideología y con mis convicciones”, sentenció.

La Sala I de la Cámara Federal de Casación Penal dictó en marzo la falta de mérito para De Vido y Baratta y la consiguiente excarcelación en la causa de los barcos de gas licuado. El exministro continúa detenido porque tiene un procesamiento con prisión preventiva por corrupción en Río Turbio.

En esa causa, el juez federal Luis Rodríguez también procesó en febrero a Baratta aunque sin prisión preventiva. El exfuncionario no se olvidó de los diputados kirchneristas que no defendieron al exministro: “Los compañeros se equivocaron y es difícil de explicar por qué no bajaron a defenderlo cuando se pidió el desafuero”.

Sobre la quita de subsidios por parte del Gobierno del Presidente Mauricio Macri también opinó: “La política de subsidio se hubiese mantenido, conociendo lo que pensaba Scioli hubiese seguido, pero se hubiese direccionado un poco mejor”

De Baratta se dice que pasó de ser taxista a político. Se dice que Baratta hace 15 años entró a un bar de Barrio Norte, ni bien ingresó lo vio a Néstor Kirchner. Y el hombre lo encaró derecho y le pidió trabajo. Entonces, aprovechó el espacio radial para defenderse de las acusaciones: “vender quiniela no es un mal trabajo, tampoco fui tachero, es cierto que en el 2002 me echaron de la empresa a la que laburaba, pero yo no manejaba un taxi, yo compré un taxi y lo puse a laburar”, explicó.