La Gobernación tomará medidas por la depredación en el río Uruguay

Ocurre luego de que se denunciara que frigoríficos bonaerenses acopiaban irregularmente extrayendo piezas de los ríos entrerrianos. Nuevas transgresiones del frigorífico denunciado, lo complicarían aún más.

Luego de una denuncia pública, realizada hace una semana por un medio de Gualeguaychú, ocasión en que quedó en evidencia que un frigorífico bonaerense acopió y pescó de manera ilegal en las aguas del Río Uruguay, frente a las costas de Villa Paranacito; Félix Esquivel, el director de la Dirección General de Fiscalización Agroalimentaria (DGFA), informó que se pondrán en marcha una serie de medidas para preservar y cuidar los recursos ictícolas naturales de Entre Ríos.

Esquivel admitió también que el problema que publicó El Día, suscitado con el accionar del frigorífico Transfish, radicado en San Fernando, provincia de Buenos Aires, obligó a la DGFA y a la Secretaría de Producción a acelerar muchas medidas que tenían en carpeta y a poner en marcha otras tras la exposición del problema.

Uno de las principales medidas anunciadas es la reapertura de tres puertos de fiscalización (uno en Villa Paranacito, otro en Gualeguay y uno más en Diamante) para controlar en esos puntos estratégicos la carga real que los acopiadores y pesqueros sacan del río. Actualmente, el único puerto que realiza esta tarea es el de Victoria, y desde hace un mes los controles están a cargo de la DGFA y no es parte de un convenio con la Municipalidad para realizar la tarea.

La Secretaría de Producción, órgano a cargo de Alvaro Gabas y de la cual depende la DGFA, tenía un convenio firmado con Villa Paranacito: el municipio se comprometía a fiscalizar todas las descargas en su puerto a cambio del 65% de esa recaudación. Sin embargo, en 2015 el convenio quedó sin efecto y desde ese día los controles allí son inexistentes. Y lo mismo pasa con los demás puertos.

“Se va a reactivar el convenio con Villa Paranacito, y también con Gualeguay y Diamante. Nosotros no tenemos la estructura y son pocos nuestros recursos para toda la responsabilidad que tenemos. Considero que hoy, cerrando el círculo de descarga entre Paranacito, Diamante y Victoria, será un paso importante para garantizar el control”, afirmó en una extensa charla con ElDía Félix Esquivel, quien inmediatamente agregó: “Ya estamos trabajando con cada municipio los acuerdos para reactivarlos. Todo esto será clave para lograr que sepamos de una vez por todas que se llevan realmente del río los camiones de los frigoríficos. En un principio no creí conveniente los convenios con los municipios para esta tarea, pero luego de todo lo expuesto estoy convencido que no es así y ahora estoy a punto de abrir tres puertos de fiscalización más. Tengo en la espalda mucha responsabilidad y poca estructura”.

El dilema con Transfish

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Con respecto a los problemas estructurales la DGFA que quedaron en evidencia, también se decidieron cambios al respecto: el secretario de Producción Alvaro Gabas destinó seis vehículos que estaban en otras reparticiones para que ahora estén disponibles para el personal de la DGFA y también se trabaja en una mejora salarial para los inspectores, que actualmente oscila entre los 10 mil y los 15 mil pesos mensuales.

Otro de los cambios estará apuntado al sistema que autoriza y emite las Guía de Tránsito de Productos de la Pesca, un documento que deben solicitar los acopiadores para poder trabajar y que actualmente tiene validez por 24 horas.

“Estimado en diez días vamos a lanzar una prueba piloto para que los barcos comiencen a tener Guía de Acopio y de Tránsito de Productos de la Pesca, que no van a tener un plazo de 24 horas, sino que serían por los días estén embarcados”, adelantó.

Y ante la pregunta de ElDía sobre las guías apócrifas que sólo declaraban haber sacado del río un kilo de pescado cuando en realidad extraen varias toneladas, Esquivel sostuvo: “Yo no puedo ir automáticamente por todo porque el sistema nuestro es muy vulnerable. Estamos trabajando en modernizar todo el sistema, que actualmente tiene muchas falencias. Ya estamos trabajando en el mismo y considero que en un futuro próximo o medio podremos poner en marcha uno nuevo para que sea más infalible y difícil de vulnerar”.

Con respecto a este punto, el director de la DGFA esgrimió una explicación de por qué hay guías ingresadas con sólo un kilo declarado: según él, los motivos radican en que si ese documento no ingresa con por lo menos un kilo antes de que se cumpla el plazo de 24 horas, el sistema bloquea el trámite y la empresa queda impedida de trabajar.

Sin embargo, según pruebas compiladas por ElDía y testimonios de testigos, la empresa Trasfish sacó del Río Uruguay unas 15 toneladas de sábalo y declaró un kilo. Y el único punto gris en la explicación oficial es que el miércoles 14 de marzo, cuando el barco fue interceptado con 13 toneladas, el frigorífico bonaerense no había solicitado una nueva guía, lo que respaldaría la justificación de Esquivel. Si en cambio solicitó una el jueves 15, donde se vio obligada a declarar todo lo que los inspectores de la DGFA encontraron en ese barco.

Según el artículo 8º de la Resolución nº 792 y Nº 793 de 2006, “a los fines del acopio, comercio, y transporte de los productos de la pesa originados en el ámbito del Río Uruguay, solo se autorizará a aquellas personas físicas y/o jurídicas que acrediten residencia fehaciente en la referida zona y haber desarrollado su actividad en esos departamentos como mínimo en los dos últimos años”. Sin embargo, Transfish, de San Fernando, acopió frente a Villa Paranacito.

Todo comenzó el 18 de octubre de 2016, cuando el ex director de la DGFA Juan Mansur abrió el registro de pesca y acopio motivado supuestamente porque el sector de los pescadores afirmaba que los frigoríficos entrerrianos no compraban toda la demanda de pescado que tenían para vender. Entonces, para proteger a un sector que en teoría estaba vulnerable, se dejó a empresas de afuera acopiar, y desde ese día lo siguen haciendo, tanto Transfish como otras más, principalmente de Santa Fe.

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Pero lo que no cambió fue lo que indica el artículo 4º de la 792 y 793, donde dispone que los pescadores artesanales deben “ser de la zona o tener un mínimo de residencia de dos años en los departamentos costeros del río Uruguay”.

En la guía 19758 del 15 de marzo (la misma donde se vio obligada a declarar lo que había detectado el operativo de la DGFA) en el apartado “Datos del Pesquero”, más precisamente en el casillero de Nombre y Apellido, los responsables del frigorífico Trasfish escribieron “BARCO DON NORBERTO”.

¿Y de quién es esa embarcación? Según los registros, de los dueños del frigorífico bonaerense, por lo que ahora se deduce que lo que el barco realmente hacía ese día era lisa y llanamente pescar recursos naturales ictícolas entrerrianos en vez de comprar la producción de los pescadores artesanales de Villa Paranacito, motivo por el cual Mansur en 2016 le permitió a Trasfish acopiar en el Uruguay.

“Soy consciente que el sistema tiene muchísimas falencias y comparto que no sirve. Pero hoy estamos trabajando para que el sistema mejore en base a todos estos errores o engaños, tanto las que ahora salen a la luz como por las que hemos ido descubriendo desde que iniciamos esta gestión en la DGFA en diciembre pasado”, consideró Esquivel.

“Hay un montón de problemas en la DGFA, de estructura, de sistema y de recursos. Son un montón y no las voy a discutir, pero con el apoyo del secretario de Producción Alvaro Gabas vamos a ir solucionando todas estas cuestiones poco a poco. Somos conscientes que tenemos mucho que resolver. Es muy grande la responsabilidad que tenemos y muy chica la estructura. Pero vamos avanzando. Y el gobernador Bordet es muy responsable con el tema de los recursos naturales y nadie más que él sabe la importancia de los mismos. De esta forma se está trabajando, solucionando todo poco a poco”, concluyó el director de la DGFA.