Buenos Aires: Murió una chica en choque de lanchas en el Delta del Tigre

De acuerdo a las pericias preliminares del personal de Prefectura, más algunas declaraciones de testigos al fiscal Jorge Fittipaldi, titular de la Unidad Funcional de Instrucción Descentralizada de Benavídez, el que manejaba la lancha que ocasionó el siniestro tenía 0,85 de alcohol en sangre, superando lo permitido.

Una joven murió al sufrir fractura de cráneo cuando la lancha en la que viajaba por el Delta del Tigre junto a sus padres (sufrieron heridas de gravedad) fue impactada, de manera frontal, por otra embarcación ocupada por un grupo de abogados penalistas y cuyo conductor presentaba más alcohol en el sangre que lo permitido, pero si bien quedó imputado por el homicidio, no fue detenido, consigna Diario Popular.

El trágico hecho se registró en el río Carapachay y aunque todavía restan algunas pericias para precisar como ocurrió el choque, todo apunta a que la lancha de nombre Bicuña “cruzó de carril” y a excesiva velocidad colisionó frontalmente a la denominada “Correcaminos”, en la que se desplazaba una familia, que reside en la zona de Islas. La víctima fatal fue identificada como Tamara Angela Suetta, de 25 años, quien falleció producto de un fuerte golpe en la cabeza, que le ocasionó politraumatismos y la fractura del cráneo, mientras que sus padres Angel Suetta (63) y Elena Fontini (62) fueron derivados de urgencia al hospital de General Pacheco, donde quedaron internados en estado crítico.

De acuerdo a las pericias preliminares del personal de Prefectura, más algunas declaraciones de testigos al fiscal Jorge Fittipaldi, titular de la Unidad Funcional de Instrucción Descentralizada de Benavídez, el que manejaba la lancha que ocasionó el siniestro tenía 0,85 de alcohol en sangre, superando lo permitido, y luego de ser acusado en el expediente, se lo dejó en libertad mientras continúe el proceso. Según trascendió, por cuestiones jurisdiccionales, la causa podría pasar a una Fiscalía de Tigre y una vez que se giren las actuaciones se tomarían más medidas, que podrían agravar la imputación de “homicidio culposo y lesiones graves culposos”.

Todo apunta a que los ocupantes de la lancha “Correcaminos” se desplazaban a la velocidad permitida y utilizando su carril, como amplios conocedoras de la zona por vivir en el Delta, mientras que la otra embarcación circulaba a una marcha demasiado elevada, sin respetar normas de navegación y fue la que provocó el choque frontal.