Prisión domiciliaria para Astiz: “Hasta el peor enemigo tiene derechos”

El exmarino y represor de la ESMA, Alfredo Astiz, fue incluido en una lista que el Gobierno presenta a la justicia con los detenidos que podrían acceder a la prisión domiciliaria.

En su caso, la razón sería por enfermedad ya que padece de cáncer de próstata. La abogada de los familiares de las monjas francesas asesinadas durante la dictadura militar advirtió que “si dejan en libertad a Astiz, pedimos la extradición”. Por su parte, la exintegrante de la Conadep, Graciela Fernández Meijide opinó que “hasta el peor enemigo tiene derechos” y defendió el beneficio para el exmarino porque “a determinada edad o con enfermedades terminales”, mantener a una persona en la cárcel “deja de ser una condena y pasa a ser casi una venganza”.

Comienza una intensa polémica por la posibilidad de que el exmarino y represor de la ESMA, Alfredo Astiz, pueda ser beneficiado con la prisión domiciliaria.

Ocurre que Astiz fue incluido en la última lista que el Gobierno presenta a la justicia con los detenidos que podrían acceder a ese beneficio de detención.

El listado en cuestión fue remitido a la justicia el 8 de marzo, con 1436 “internos que se encontrarían en condiciones de acceder a medidas alternativas de la prisión”. En el caso de Astiz, el argumento del Servicio Penitenciario Federal es que integraría la categoría de “internos con enfermedades”.

“Cuando la privación de la libertad en el establecimiento carcelario le impida recuperarse o tratar adecuadamente su dolencia o no correspondiere su alojamiento en un establecimiento hospitalario”, explica esa clase. El exrepresor tiene cáncer de próstata.

La posibilidad de que Astiz acceda a la prisión domiciliaria ya genera polémica y posiciones enfrentadas.

Sophie Thonnon, abogada de los familiares de las monjas francesas Leonnie Duquet y Alice Domon, asesinadas durante la dictadura militar, dijo: “Alfredo Astiz es un caso simbólico porque fue el primer genocida condenado en el exterior, en este caso en Francia a principios de los 90. Porque además hizo desaparecer a dos monjas símbolos de la bondad y de la humanidad”.

Además, sobre la posible libertad del “Ángel de la muerte” destacó en declaraciones a Radio Mitre: “No e s la primera amenaza de poner afuera a genocida. No me asombra totalmente”.

La abogada aclaró que si Astiz tiene la posibilidad de caminar libre, seguro se levantaría una gran movilización. “Si está libre facilita la liberación de otros”, argumentó Thonnon. Y aseguró: “Si dejan en libertad a Astiz, pedimos la extradición”.

Por su parte, la exintegrante de la Conadep Graciela Fernández Meijide opinó que “el personaje me sigue provocando la misma reacción de siempre. Pero mal nos hubiera ido luchando por el respeto a los DDHH, si no consideráramos que hasta nuestro peor enemigo tiene derechos”.

Asimismo, propuso que al ex militar “deberían mandarlo a su domicilio con una pulsera electrónica, que pueda atenderse y estar cuidado por la gente que designe él o su familia”.

“A determinada edad o con enfermedades terminales, mantener a a una persona en prisión deja de ser una condena por un crimen y pasa a ser casi una venganza”, argumentó Fernández Meijide en declaraciones a Radio La Red.

“Hay sentimientos contradictorios. No es que yo perdone a Astiz, pero se equivocó quien se creyó que peleábamos solo por el derecho de nuestros hijos. Yo peleo por el futuro de nuestro país y lo haré mientras me duren las fuerzas”, agregó.