Cristina faltó a la Comisión y Pichetto estalló por el desafuero

El pedido de Cambiemos de iniciar el tratamiento del desafuero de Cristina Fernández hizo enojar al líder de la oposición en el Senado, Miguel Pichetto (Justicialista-Río Negro), quien se retiró dando un “portazo” de la Comisión de Asuntos Constitucionales. En tanto, la ex presidente volvió a ausentarse.

Este miércoles (21/03) se llevó a cabo la reunión constitutiva de la Comisión de Asuntos Constitucionales del Senado, donde se designaron sus autoridades: el catamarqueño Dalmacio Mera, del interbloque Argentina Federal, y la oficialista Laura Martínez Machado, como presidente y vice, respectivamente. La reunión se desarrollaba con tranquilidad hasta que el oficialismo pidió iniciar el tratamiento del desafuero de Cristina Fernández, quien no se encontraba presente. De hecho, hasta ahora la ex presidente no concurrió a ninguna de las reuniones de las comisiones que integra.

El pedido del oficialismo de iniciar el tratamiento del desafuero de Cristina Fernández provocó la reacción del líder de la oposición en el Senado, Miguel Pichetto (Justicialista-R ío Negro), quien se retiró dando un “portazo” de la Comisión de Asuntos Constitucionales.

Pichetto se enojó porque “no se cumplen las reglas”. Según el legislador, existía un acuerdo previo entre los diferentes bloques de no tratar el pedido de desafuero de la ex presidente, elevado por el juez federal Claudio Bonadio en el marco de la causa por la que se investiga el encubrimiento de la causa AMIA.

“No se cumple lo estipulado y se abre un tema cuando el objetivo de esta comisión, hoy, era elegir autoridades”, afirmó Pichetto. “No le vamos a rehuir a este debate, lo que veo es que se trata de utilizar este tema en una coyuntura para tener un título en los diarios”, agregó el peronista, tras lo cual abandonó la reunión.

Según publica Semanario Parlamentario, fue el cordobés Ernesto Martínez (Cambiemos) quien encendió la mecha, al recordar que esa comisión se reunió el año pasado solo en dos ocasiones y que quedaron en secretaría “una cantidad de temas, entre ellos situaciones que preocupan no solo al Senado, sino a la sociedad”, y citó puntualmente los pedidos de desafueros de “algunos senadores”. Así pidió que “en el primer miércoles que nos reunamos, estos desafueros tengan tratamiento, en el orden que en su momento se disponga”.

Sin formar parte de la comisión, pero presente por la importancia que el evento reportaba, Pichetto tomó la palabra reclamándole a la presidencia de la comisión que se aboque a analizar los temas “pendientes” y que analice los plazos que existen para expedirse en cada una de esas cuestiones. Puntualmente sobre los desafueros, recordó que existen 60 días para expedirse y sino los temas se envían al recinto. “Así que me parece que lo primero que tenemos que tener es una información clara y precisa de esa situación, para evitar debates estériles que se agotaron por el plazo”, dijo, para concluir señalando que “como no tenemos precisión, pediría que en la próxima sesión tengamos toda la información para poder hablar”.

Luego fue el kirchnerista Marcelo Fuentes quien le puso nombre y apellido a la cuestión desatada. Dijo que no existía “ingenuidad en la necesidad política de la mención que se ha hecho”, y reclamó analizar “en qué marco se está desenvolviendo esta cuestión”. Citó lo que definió como “escándalo de la manipulación de las redes”, aludiendo a lo sucedido con Facebook, y advirtió que “hoy la política no es la destrucción física del adversario, como en el 55”.

“Hay fuerzas políticas que han hecho un manual de estas prácticas -enfatizó el presidente del bloque kirchnerista-. Hoy ya no es la persecución a un adversario, sino la manipulación de la opinión pública”. Citó a continuación a Cristina Kichner y recordó la calificación de “traición a la patria” que motivó el pedido de desafuero planteado por el juez Bonadio. Y para “mostrar la intencionalidad política en el marco de una persecución”, les recordó a sus pares que ellos mismos deberían ser “partícipes necesarios de esa figura delictual presunta que estableció el juez Bonadio”, y sin embargo no fueron procesados los miembros informantes del acuerdo con Irán. “Se nos excusa casi por debilidad mental, como que fuimos engañados por malévolos funcionarios”, ejemplificó.

Luego habló de “persecuciones políticas” y de la “continuidad de la política por otros medios, de la destrucción de la imagen” del adversario. Sostuvo que se busca “sacar rédito de esta cuestión y vamos a contestar con las r azones que tenemos”. En ese marco denunció la existencia de “medidas procesales de persecución clara” y de una “doble vara”, por la cual se perseguía a opositores y no a funcionarios del oficialismo.

“Cuando los magistrados exceden las funciones, no hay garantías para los políticos ni para ningún ciudadano en la Argentina”, sostuvo el senador neuquino, que se mostró dispuesto a llevar el tema al recinto para discutirlo. Para concluir advirtiendo que “prolongar la política por la persecución judicial es vulnerar esos basamentos de convivencia fundamentales”.

Dalmacio Mera aclaró entonces que lo que harían sería armar una agenda de trabajo y sugirió intentar “llevar la menor confusión posible a la gente”, pero luego tomó la palabra Pichetto para cargar contra el oficialismo, al señalar que le molesta “cuando no se cumplen las reglas”. Consideró “una estupidez” abrir un tema como ese cuando el objetivo de la reunión era elegir las autoridades. “Cuando tengamos que discutir ese tema, vamos a discutir a fondo”, aclaró, recordando las responsabilidades de los senadores y diputados que “votamos un acuerdo internacional”.

El rionegrino señaló que “no le vamos a rehuir a ese debate”, pero se quejó porque “lo que vemos siempre es que se trata de aprovechar esta coyuntura para tener un título en los diarios. Esto era para otra cosa. Me molesta cuando no se cumplen los acuerdos”.

Finalmente intervino el senador radical Angel Rozas, que buscó poner paños fríos a la situación, aclarando que a su juicio el tema no ameritaba entrar en debate, pues no se trataba de una cuestión por la cual nadie debiera sentirse “molesto ni ofendido”.

Señaló que la posición de su compañero Ernesto Martínez no era personal, sino del interbloque Cambiemos y prec isó entonces: “Asumimos la responsabilidad de la propuesta, no venimos hoy a debatir ningún desafuero”, recordando que “desde que entró el pedido de desafuero, la sociedad se pregunta qué es lo que vamos a hacer”.

Remarcó finalmente que “hay un pedido de un juez; no podemos mirar para un costado. No queremos tapas de diarios, no entrar a debatir un tema que no está en cuestión, sino que lo incorporen en el tema del día. Hay que analizarlo. Pásenlo al plenario si está vencido, pero no estamos pretendiendo incorporar temas que no están en el orden del día”.

La discusión sobre el desafuero de Cristina se saldó, al final, con el pedido a la Comisión que recopile todos los pedidos judiciales que involucren los fueros de senadores para saber en qué estado se encuentran.

Se espera que el caso de Cristina termine discutiéndose en el recinto, ya que los plazos legales para que dictamine la Comisión de Asuntos Constitucionales, 60 días tras el ingreso del pedido judicial, ya fueron superados.