Mónica Ayos contó su historia de haber sido una mujer golpeada 26 años después

La actriz evocó la violencia a la que fue sometida por el padre de su hijo Federico y contó cómo juntó fuerzas para terminar la relación.

Mónica Ayos – actualmente en pareja con Diego Olivera, con quien tiene una hija de 13 años y vive feliz- evocó el infierno de violencia y maltrato que padeció de parte del padre de su hijo mayor, Federico, que ahora tiene 26 años. En aquel entonces, Mónica era una joven de 19 y en algún momento pudo juntar fuerzas para ponerle fin a la relación con aquel hombre golpeador quien, tiempo después de la separación, se suicidó.

Mónica se había ido a vivir a Chile y allí conoció a un coreógrafo que la enamoró y que luego la sometió a la pesadilla de la violencia de género. “Cuando estaba sobrio, era una persona maravillosa, pero era muy depresivo y las drogas lo llevaron a ponerse agresivo”, recordó Ayos en diálogo con Fernando Prensa en el programa “Falta de respeto“, que se emite por la radio web Conexión Abierta.

Mónica Ayos evocó el día en que decidió poner fin a la violencia de la que era víctima. Ella tenía entonces 19 años y un hijo de pocos meses. “Su nacimiento fue lo que me dio fuerzas para salir de esa situación de miedo que tenía permanentemente. Yo había recibido una paliza muy grande cuando le estaba dando la teta. El zapato cayó de mi nariz a la cabecita de Fede, que todavía tenía la mollerita”, expresó.

En esa situación, optó por llamar por teléfono a una amiga y pedirle que fuera a su casa para llevarse el bebé. Por ese entonces, Mónica, su pareja y Federico ya vivían en Buenos Aires.

“Ese día dije: ‘Una cosa es que uno se exponga, y era mi problema, mi miedo’, el círculo del que no salís. Pero de repente dije: ‘Acá hay una persona que yo traje al mundo y que depende de mí, de mi seguridad'”, siguió contando Ayos, a quien su pareja ya había golpeado cuando estaba embarazada.

“Era una situación muy enferma, porque había amor y teníamos un hijo juntos -sostuvo la actriz-. Yo soñaba con esa familia y él hacía un esfuerzo muy grande por ser mejor, pero no pudo. Yo creí que podía salvarlo y que iba a cambiar pero no pude”.

Según relató Mónica, una vez que su amiga se llevó el bebé, ella fue a pedirle plata a su abuela para comprar un pasaje de ida a Chile. “Mi abuela no me preguntó nada y me dio la plata. Volví a mi casa e hice una actuación digna de un premio Oscar. Le dije (a su pareja) que estaba muy estresado y que le había regalado un pasaje para ir a ver a su padres a Chile”. El pasaje, claro, era sólo de ida.

“Cuando llegamos a Ezeiza, le dije: ‘Quiero que sepas que toda mi familia sabe lo que me hiciste, que no podés volver y que no tenés pasaje de vuelta’. A los dos se nos llenaron los ojos de lágrimas y se fue sabiendo que no me iba a ver nunca más”, contó Ayos.

“Yo siempre creí que había una luz en esa oscuridad total y eso fue Federico en mi vida -añadió-. Porque cuando te lleva puesto a vos, o a tu hijo, empezás a darte cuenta de que hay que parar. ‘Lamento mucho tener que criar sola a mi hijo, pero lo voy a alejar del peligro y vos sos un peligro’, le dije. Él lo sabía, hacía un mea culpa, pero fue más fuerte que él. No hay que justificar ese tipo de cosas, hay que alejarse. Hay que denunciar”.

Luego, Mónica Ayos declaró que su ex pareja dejó cartas destinadas a ella y a su hijo en las que les pedía perdón a ambos. “Hay un montón que Fede no leyó todavía -comentó-. Las tengo guardadas, él me dice que está grande pero yo todavía no me animo a dárselas. Me parecen fuertes… Él reconoce todo y pide disculpas”.