En Rusia felicitan a Patricia Bullrich

Muy interesante las declaraciones de la vocera de la Cancillería rusa, Masha Zajárova, aportadas por Hernando Kleimans, acerca del procedimiento conjunto con la Argentina para desarticular una red de narcotraficantes que intentaban hacer base en la sede diplomática de Moscú en Buenos Aires.

Respuesta de la vocera oficial de la Cancillería rusa, María Zajárova, a las preguntas de los medios sobre la operación conjunta llevada a cabo por los órganos de seguridad de Rusia y la Argentina para interrumpir un canal del narcotráfico.

Pregunta: -¿Cómo puede usted comentar la información suministrada por los medios sobre la operación conjunta de los correspondientes servicios rusos y argentinos para liquidar un sistema de narcotráfico organizado aparentemente con la participación de un empleado de la misión diplomática rusa en Buenos Aires? ¿Podrían haber sido utilizados canales de comunicación diplomática para transportar las drogas?

Respuesta: -Los órganos de seguridad de Rusia y la Argentina llevaron a cabo una operación conjunta para interceptar un canal de sum inistro de una partida importante de sustancias narcóticas (cocaína) desde este país sudamericano al mercado europeo. Como resultado de las acciones operativas realizadas fueron detenidos ciudadanos sospechosos de ambos estados, en relación de los cuales se cumple una investigación para luego pasar la causa a la justicia.

La carga de la que se trata fue descubierta lista para el envío hace año y medio en uno de los edificios auxiliares de la Embajada de Rusia en Buenos Aires: un edificio escolar y de vivienda. Como se estableció, esa carga pertenecía a un colaborador del equipo técnico del establecimiento que para ese entonces había finalizado su viaje en comisión por un convenio provisional de trabajo.

La información sobre el descubrimiento de maletas con un contenido sospechosos, a iniciativa del Embajador de Rusia en Buenos Aires, Víktor Víktorovich Koronelli y por acuerdo con el Centro, fue comunicada a la dirección de los órganos de seguridad argentinos. Como resultado de acciones conjuntas realizadas, entre otras, en el edificio perteneciente a la Embajada con pleno respeto de su estatus diplomático, se estableció que en el equipaje se contenía dicha carga de narcóticos.

Pienso que no es necesario relatar todos los detalles de las acciones operativas de investigación ya que esto es competencia de los correspondientes servicios. Puedo sólo señalar que el resultado obtenido permite constatar la interrupción del canal de suministro.

Quisiera subrayar el alto grado de eficiencia de la interacción, consolidado en el curso de esta operación entre los órganos de seguridad rusos y argentinos, en particular con el Ministerio de Seguridad de la Argentina y su ministro Patricia Bullrich.

Esta experiencia ha sido otro testimonio de la auténtica colaboración entre socios, desarrollada con este país por diferentes direcciones, incluyendo el ámbito de segurid ad. Es importante en este sentido recordar que en el corriente año entraron en vigor acuerdos bilaterales interestatales sobre el soporte legal mutuo para asuntos criminales (8 de enero) y sobre la transferencia para el cumplimiento de sus penas de personas condenadas a privación de libertad (8 de enero) y dentro de dos semanas (9 de marzo) entrará en vigencia el convenio de entrega, lo que crea una base complementaria para esfuerzos conjuntos en la intercepción de actividades ilegales, si es que a alguien se le antoja utilizar con fines no santos el actual clima favorable entre nuestros países.

En lo que respecta a las especulaciones aparecidas en los medios sobre la posibilidad de que la mencionada carga pudo ser enviada con la utilización de canales diplomáticos, quisiera señalar que este planteo evidencia el desconocimiento del mecanismo y el orden de envío del correo diplomáticos, cuyo contenido se determina, obviamente, no por personal técnico de la legación.

Nos asombra cómo este tema se trata por “expertos”, algunos de los cuales llegaron a afirmar que este hecho “arroja sombras” sobre nuestra representación diplomática. Todo es puntualmente al revés: el éxito de dicha operación fue asegurado precisamente por las efectivas acciones del Embajador ruso y del personal diplomático. (…)”.

Además, María Zajárova (ella misma una gran diplomática y famosa por sus agudas y profundas apreciaciones de la política internacional), se refirió de este modo a la personalidad del embajador Víktor Koronelli:

“Ya antes sabía que Víktor Koronelli es un fantástico latinoamericanista. Pero luego de esta historia queda claro que el clan Koronelli se nutre de héroes. La historia de la familia comenzó con Antonio Koronelli (1752-28 de octubre de 1834), consejero de estado activo, cónsul general en Trieste que en 1810-1812 salvó a miles de personas ocupándose de la evacuación de búlgaros al margen izquierdo del Danubio, bajo la conducción de Mijaíl Kutúzov (un gran mariscal ruso, vencedor de Napoleón en 1812, HK), lo que le valió ser condecorado con la orden de Santa Ana en II grado”.