Los pueblos originarios demandarán al Estado por el trabajo esclavo en la tarefa de Misiones

La cosecha de yerba mate tarefa es la peor y más escalofriante demostración de la esclavitud y sometimiento de los trabajadores indígenas Mbya Guaraní de la provincia de Misiones

A días de comenzar la cosecha, los contratantes clandestinos ofertan 50 centavos por kilo, teniendo en cuenta que por día trabajado cada hombre mujer o niño que logre juntar una tonelada por día podría lograr un óptimo rendimiento económico.

Es imposible juntar esa cantidad por la complejidad de la tarea y el desgastante trabajo de recolectar y cortar hoja por hoja de cada planta del yerba.

A sabiendas de esto y a pesar de tantas denuncias públicas, periodísticas y reclamos de los distintos sectores cooperativas pequeños productores, la contratación ilegal está a pleno para comenzar la cosecha de la muerte.

El Gobierno de la Nación y de Misiones no tiene ninguna respuesta a la situación y avala plenamente la extorsión laboral, que los amigos de Macri y sus aliados misioneros despliegan para conseguir el número necesario de familias completas hasta con niños para iniciar la tarefa.

No existe ningún control nacional ni provincial para esta situación. Los ministerios de Trabajo de ambas jurisdicciones jamás pusieron en práctica un proceso y seguimiento de fiscalización laboral ni mucho menos la constatación de lo expuesto.

Los pueblos originarios demandarán a los estados Nacional y provincial por el incumplimiento del Convenio Internacional 169 de Organización Internacional del Trabajo marco normativo específico para trabajadores de pueblos originarios.

Los dirigente nacionales indígenas tomaron la decisión ante la falta de consulta y participación de los pueblos indígenas en los actos de los gobiernos en cuestiones que les conciernen directamente y afectan. Con su decidía y abandono, la provincia de Misiones -socia manifiesta de Cambiemos- no tiene ninguna intención de solucionar la grave situación de los cosecheros de misiones

Cabe destacar que la cosecha argentina es absolutamente en negro, clandestina y en esclavizante. Es amparada por la política de apoyo a los terratenientes amigos de Macri en desmedro de miles de trabajadores sometidos a la mínima expresión humana: la esclavitud.