Otra vez con el cuento del segundo semestre, Macri se “relanza”

El presidente Mauricio Macri viaja este viernes (9/02) rumbo a la ciudad de Mar del Plata para descansar en la residencia de Chapadmalal. Según trascendidos periodísticos, su jefe de Gabinete Marcos Peña se encuentra ultimando detalles para una reunión que poco tendrá de retiro espiritual. Según advierten, se arrancarán los pelos tras el DNU contra familiares de ministros y un grupo de funcionarios apuntará directamente contra el vicejefe de Gabinete Mario Quintana.

El dólar se dispara; la ola de despidos volvió a desatarse; la inflación es caótica; las naftas acompañan la devaluación; Wall Street estalla por los aires y los bonos argentinos pegaron un cimbronazo del 10% (sin contar la caída del pasado jueves 8/02); y los empresarios ya empezaron a inquietarse por el clima social frente a la falta de estrategias para afrontar la crisis. Era obvio que un nuevo falso retiro espiritual estaba en puerta.

El presidente cumplió 59 años ayer pero mira las planillas de Excel y poco tiene para festejar, pues a este paso debería olvidarse de crecer 3,5% PBI, pero antes decidió irse a Chapadmalal a pasar el fin de semana de carnaval, al tiempo que su jefe de Gabinete Marcos Peña prepara una reunión con todos sus súbditos.

Súbditos que no están conformes con el camino administrativo q ue decidió tomar el presidente, principalmente por el DNU que prohíbe a sus familiares ocupar cargos en la función pública. Caraduras, claro.

Según el periodista de La Nación Mariano Obarrio, uno de los capítulos será dirimir las fuertes peleas internas que dejaron la eliminación de 994 cargos jerárquicos y la purga de 12 familiares de ministros. Otras rispideces se generaron por errores no forzados que tuvieron impacto negativo en la popularidad en las encuestas.

También trascendió que es posible que Macri haga un pedido expreso a sus ministros de no caer en errores no forzados que desgastaron al Gobierno. “Puede ser una reunión áspera para algunos, con un llamado a mejorar la eficiencia en cada área”, señalaron fuentes de la Casa Rosada.

En Presidencia aseguraron que no aparecerán necesariamente nuevos proyectos o anuncios, pero sí que se proyectará el trabajo de este año, para mejorar la gestión, recuperar la agenda política y fortalece r al Gobierno para la campaña de reelección en 2019.

Quintana fue el blanco de críticas de un grupo de ministros en los últimos dos meses. Muchos de estos presentaron proyectos de reducción del 25% de cargos jerárquicos, pero Quintana los rechazaba y los modificaba con esquemas más severos en el recorte.

Las discusiones en la cúpula del poder se filtraban a las segundas líneas, que por lo general eran las más afectadas por los recortes que buscaron dar una señal de austeridad. “Es por eso que hay que reunificar el equipo, limar asperezas y proyectar el año, que arranca con fuerte ajuste de precios, del dólar y las tarifas y debemos revertirlo con logros que sean visibles para la gente”, dijo a La Nación un funcionario cercano a un ministro de mucho poder.

Así las cosas, inflación, obra pública y la disputa con Moyano serán de la partida, pero un grupo de funcionarios llevan sus propias inquietudes y reproches.