Rusia descarta la posibilidad de hallar los restos del ARA San Juan

La noticia es desoladora aunque previsible: todos los datos ya han coincidido aunque falta coincidir en el cómo sucedió el estallido. La tradujo y envió lo más rápido que pudo Hernando Kleimans (no es fácil escribir la traducción en un teléfono celular y menos en camino a la costa atlántica).

“El submarino argentino ‘ARA San Juan’ pudo hundirse a una profundidad de 6.000 metros y destruirse bajo la presión del agua. Las chances de hallar sus restos son mínimas”, afirmó el almirante Vladímir Valúiev, famoso submarinista ruso y ex comandante de la flota del Báltico.

Los dichos del marino ruso explican la retirada del “Iantar”, el buque oceanográfico de su país que hasta el viernes cumplió tareas de búsqueda en la zona de la catástrofe. Sin embargo, el aparato sumergible teledirigido ruso “Pantera pPlus” continúa el rastrillaje en el Mar Austral argentino.

La tragedia pudo ocurrir en el borde de dicho mar, con profundidades de 200 metros a 300 metros, luego del cual comienza un abrupto abismo que llega a profundidades cercanas a los 6.000 metros.

Como consecuencias de defectos técnicos, el submarino podía sumergirse con seguridad hasta no más de 100 metros (según las características táctico-técnicas, la profundidad de sumergimiento del “San Juan” era de 300 metros).

“A juzgar por las últimas informaciones -dice el almirante Valúiev- el submarino pudo hundirse a una profundidad de 6.200 metros. Se supone que a su bordo ocurrió un potente estallido que provocó la destrucción del cuerpo. Luego la nave, tras perder la estabilidad horizontal, a gran velocidad se precipitó hasta el fondo. A tal profundidad, el cuerpo del submarino indudablemente fue aplastado por la presión del agua”.

Según su opinión, “las posibilidades de hallar los restos en estas condiciones son mínimas”.

El almirante comentó que lamentablemente no todos los restos de submarinos hundidos se encue ntran en plazos cortos. “En 1968 durante medio año buscaron los restos del submarino atómico norteamericano ‘Skorpion’. Más de tres décadas tardaron en descubir el hundido submarino israelí ‘Dakar’. Y el ‘Minerva’ un submarino francés hundido prácticamente en la costa mediterránea en 1968 hasta hoy no ha sido hallado”.

“Las informaciones señalan -agregó Valúiev- que a bordo del ‘San Juan’ no había suficiente cantidad de máscaras de oxígeno y los medios de salvamento no estaban aptos para su uso. En este caso estos son detalles insignificantes si se consideran todas las circunstancias de la catástrofe: el ingreso de agua al sector de baterías que provocó el incendio y el ulterior y potente estallido. Esto condujo a la instantánea muerte de la tripulación”.