Después de la inflación, la inseguridad: Falta sincerar otra realidad

“La revisión hacia el alza de las metas de inflación es un acto de sinceramiento”, dijeron en el último informe de Idesa, que agregó: “también de resignación”. Esto sería la relajación de la meta. Sin embargo, no es la inflación el único ni el más grave flagelo que castiga a los argentinos y con el cual el Gobierno no ha logrado demostrar capacidad de reducción. ¿Qué ocurre con la inseguridad? En esta cuestión, ni siquiera parece haber meta. El último relevamiento de la Universidad Torcuato Di Tella arrojó resultados alarmantes de lo ocurrido en 2017.

Un relevamiento de la Universidad Torcuato Di Tella arrojó como resultado que 3 de cada 10 hogares fueron víctimas de episodios de inseguridad durante 2017, y que la mayoría de los hechos delictivos se registraron en el conurbano bonaerense.

Los robos a viviendas, muchos de ellos con violencia ejercida por los asaltantes, se ubican al tope de la estadística en el relevamiento efectuado por el Laboratorio de Investigaciones sobre Crimen, Instituciones y Política (LICIP) de la casa de altos estudios, según publicó la agencia de noticias NA.

El trabajo se traduce en el Informe de Victimización (IVI), el cual sostiene que el 28,9% de los domicilios en 40 centros urbanos de la Argentina fue víctima de al menos un delito, lo que representa una caída de 5,8 puntos respecto de la medición del mismo mes de 2016.

No obstante, los parciales fluctuaron y presentaron el pico máximo con un 33% en junio y el menor de un 24,4% en febrero. También se destaca que “de cada 100 hogares, 20 sufrieron al menos un robo con violencia. Esta modalidad delictiva tiene una participación relativa de 62% sobre el total de delitos sufridos por los hogares”, como una de las conclusiones de este IVI, en el que se cuantifica la tasa de victimización para nuestro país, se trate de eventos denunciados o no a una autoridad competente y que fuera desarrollado a través de 1.198 encuestas realizadas entre el 4 y el 15 de diciembre.

Sobre la evolución de este índice, el LICIP apunta que “la medición de diciembre de 2017 estima que el 28,9% de los hogares de Argentina fueron víctimas de al menos un delito en los últimos 12 meses”, por lo que puede considerarse que 1 de cada 3 familias padeció la inseguridad.

Si bien “se ubica un 5,8% por debajo del valor observado en diciembre de 2016, subió un 1,9% en relación a lo observado en noviembre de 2017”.

El relevamiento “divide” a la geografía nacional en tres grandes regiones: Ciudad de Buenos Aires, Gran Buenos Aires e Interior. Entonces, la media nacional del IVI (28,9%) es superior a los delitos que ocurren en el ámbito porteño (26,7%) y las principales capitales de Cuyo, NOA, NEA, Pampeana y Patagonia (27,4%), pero inferior a lo que pasa en los distritos del sur, oeste y norte del Conurbano bonaerense (31,4%).

La medición también registra un mayor porcentaje (30,6) en los conglomerados urbanos en los que residen más de 500.000 habitantes, y baja a las ciudades donde viven entre 100 y 500 mil personas (26,6) y con un número muy inferior en los pueblos de entre 10 y 100 mil residentes (7,6).

El documento de la Universidad Torcuato Di Tella clasifica a los delitos sufridos en “contra la propiedad sin violencia” y “contra las personas”. En el primer rubro, se considera al hurto de objetos personales, robo a viviendas, robo de auto o camioneta, robo de objetos de vehículo, vandalismo de automotor o vivienda, en los que no existe contacto entre la víctima y el delincuente.

Al respecto, el último diciembre mostró que de cada 100 hogares, diez sufrieron al menos un delito contra la propiedad sin violencia, algo que implica una caída de dos puntos porcentuales respecto al mismo mes de 2016 y coincidiendo con la medición de noviembre de 2017. Mientras que los delitos contra las personas son aquellos como el robo con violencia, lesiones o amenazas, corrupción, ofensa sexual, secuestro, homicidio y estafa.

La medición de diciembre 2017 reveló que cada 100 hoga res, 23 sufrieron al menos un delito contra las personas en los últimos 12 meses. Este valor implica una caída de cuatro puntos porcentuales respecto a diciembre de 2016, pero un incremento del 2% a lo observado en noviembre de 2017.

En consecuencia, el informe del último mes del año en base a la participación relativa de los delitos indica que el 62% del total corresponde a robos con violencia, luego aparecen con el 12% tanto el robo a viviendas, como el hurto de objetos personales, el rubro otros suma un 10% y el robo automotor cierra con un 3%.