Legislador porteño donó en cuatro años de gestión $ 1.500.000 de su salario

Asumió a fines de 2013 y durante su campaña había señalado que solo se iba a quedar con el salario equivalente al de un director de escuela, mientras que el resto lo iba a “devolver al pueblo”.

El titular de La Alameda, Gustavo Vera, concretó en las últimas horas ante escribano público su última donación como legislador porteño de Bien Común y de esa forma, en cuatro años de gestión, alcanzó 1.500.000 pesos entregados.

Vera asumió a fines de 2013 y durante su campaña había señalado que solo se iba a quedar con el salario equivalente al de un director de escuela, mientras que el resto lo iba a “devolver al pueblo”.

En esta ocasión los beneficiarios de los 45 mil pesos fueron los clubes Penacho Azul, Justo José de Urquiza, Fátima y San Diego, además de la Cooperativa 1 de Julio, entre otros.

El diputado de la Ciudad concretó así diferentes donaciones a entidades sociales, culturales, políticas, deportivas, clubes, medios periodísticos y diferentes asociaciones. La última donación quedó registrada en la escribanía de Mario Rebasa (matrícula número 2259), situada en el Microcentro porteño.

El jueves pasado terminó el mandato de Vera como legislador porteño y al no ser reelecto volverá a dar clases como docente en una escuela de Villa Lugano, donde había pedido licencia para ejercer como edil.

“Llegué a la Legislatura en 2013 con una moto Zanella Sapucai de 125 cilindradas que vale 5.000 pesos y me voy ahora de la Legislatura con la misma moto”, señaló Vera en declaraciones a NA al retirarse del edificio de Perú 160.

Además de las donaciones, a lo largo de su gestión, mantuvo una activa tarea parlamentaria, tanto dentro como fuera de la Legislatura porteña que lo llevaron a ser elegido como el mejor diputado de la Ciudad en forma consecutiva durante 2016 y 2017, en una encuesta de la que participaron más de 5.000 lectores de la Revista Comunas.

“Mi amigo que ahora está en Roma (en referencia al Papa Francisco) me dio tres consejos que creo haber cumplido y estoy muy orgulloso por eso. El primero es que cuando vaya subiendo la escalera salude a todos los que están en el camino porque van a ser los mismos que voy a ver cuando vuelva”, precisó.

“El segundo fue que nunca vas a ver un camión de mudanzas detrás de un cortejo fúnebre y el tercer consejo que me dio fue que cuando uno llega más alto y más responsabilidad te da la sociedad mas humilde y mas bajo tenés que estar, es decir servir al pueblo”, añadió.

En la actividad parlamentaria estuvo entre los cinco primeros legisladores más activos, con pedidos de informes al gobierno de la Ciudad y con la elaboración de proyectos.

Entre los más destacados aparecen la Ley 5639 que es para cerrar los boliches de Clase C, donde se ocultan bajo la figura de alternadoras el negocio de los prostíbulos, y el de fijar todos los 22 de marzo como el Día del Recolector de Residuos en homenaje al trabajador Maximiliano Acuña, quien mientras hacía esa tarea un conductor alcoholizado chocó el camión y provocó que tuvieran que amputarla las dos piernas.

Además, en 2014 presentó un proyecto para que los legisladores bajaran su sueldo y quedaran equilibrados con el salario de un director de escuela u hospital, pero perdió por 47 votos a 4.