Estado Unidos: Donald Trump aprobó la mayor reducción de parques nacionales de la historia

El presidente de USA, Donald Trump, barrió a sola firma con 8000 kilómetros cuadrados de 2 áreas protegidas en el estado de Utah.

Con 2 decretos presidenciales, Donald Trump barrió a sola firma con 8000 kilómetros cuadrados de 2 áreas protegidas en el estado de Utah, la mayor reducción de parques nacionales de la historia de USA.

Por un lado, Trump dijo que las reservas, el Bears Ears y el Grand Staircase-Escalante, constituyen un ejemplo de la “extralimitación del gobierno en el manejo de tierras”, y los dividió reduciendo drásticamente su tamaño.

Bears Ears, que tenía alrededor de 5400 kilómetros cuadrados, fue dividido en 2 y juntos bajaron a 930 kilómetros cuadrados, un recorte de más del 80%. La reserva natural de Staircase-Escalante, en tanto, fue dividida en tres partes y bajó de 7600 a 4000 kilómetros cuadrados.

Además, Trump revirtió así las iniciativas de dos predecesores demócratas en la Casa Blanca. Bears Ears fue designado monumento nacional en diciembre del año pasado por Barack Obama, mientras que recortó casi el 46% de la superficie(0,8 hectáreas) Grand Staircase-Escalante fue designado monumento en 1996 por Bill Clinton.

La medida va además en consonancia con el desmantelamiento de las políticas medioambientales de Obama comenzado desde que accedió a la Casa Blanca.

Durante la firma del decreto en Salt Lake City,Trump criticó a declaración de protección federal para esas tierras por parte de administraciones anteriores señalando que había sido hecho a expensas de la población local.

Además, varios grupos ecologistas y tribus nativas ya han presentado demandas contra esta decisión gubernamental.
“Este es un ataque vergonzoso e ilegal a las tierras protegidas de nuestra nación”, dijo Jamie Clark, jefe ejecutivo de Defensores de la Vida Silvestre, una organización conservacionista sin fines de lucro.

Y agregó: “No es sorprendente que el gobierno de Trump esté haciendo una movida para vender nuestros monumentos nacionales. Lo que es sorprendente es que crea que puede salirse con la suya. Nos vemos en los tribunales, presidente”.

Por su parte, 5 tribus de pueblos nativos (la Nación Navajo, los Hopi, la Tribu Mountain Ute, el Pueblo de Zuni y la Tribu Indian Ute) presentaron una demanda conjunta, particularmente contra la decisión en Bear Ears, considerada por varios como tierra sagrada.

Una vista de Bears Ears, uno de los 2 parques recortados por el decreto presidencial de Trump en Utah.

El estado de Utah, cuya cultura está ampliamente dominada por la conservadora iglesia Mormona, es mayoritariamente republicano.

En ese sentido, señaló que esta tierras fueron declaradas federalmente protegidas “pasando por alto las fuertes objeciones del liderazgo” de Utah, y eran un ejemplo de la “extralimitación del gobierno en el manejo de tierras”, ya que para delimitarlas incorporaron propiedad privada.

Trump alegó que ese estatus había impuesto restricciones a la caza, la ganadería, la recreación y el desarrollo económico.

“Las familias y comunidades de Utah aman más que nadie esta tierra y saben como cuidarla”, dijo el presidente.

10 organizaciones de protección ambiental, incluyendo el Sierra Club y el Wilderness Society, presentaron una demanda ante un tribunal de Washington DC. Alegan que se trata de una “proclamación ilegal” que “pondrá en peligro tesoros geológicos y arqueológicos” e “ignorará 111 años de historia de protección ambiental”.

También hubo una fuerte objeción de parte de las comunidades indígenas asentadas en esas regiones, como los navajo. Sólo en el parque de Bears Ears hay unos 100.000 sitios arqueológicos protegidos.