Delicada salud de Carrió: Oxígeno en las sesiones, nebulizador y cigarrillo

Elisa Carrió jura hoy (6/12) por otro mandato como Diputada Nacional reelecta con más del 50% de los votos de los porteños en una elección histórica, pero su salud ya no la acompaña y preocupa a sus socios de Cambiemos. Ya hubo una polémica por sus faltazos en el Congreso, donde apela a tubos de oxígeno para soportar las sesiones. Lleva consigo un nebulizador adonde va, pero no logra dejar el cigarrillo. El 21 de noviembre estuvo en el Hospital Austral sin que su visita se filtrara a la prensa. Y el lunes (4/12) Macri hizo una reunión de legisladores en Olivos y ella no fue aduciendo problemas de salud.

Dos empleados de la Cámara baja confirmaron al sitio Urgente24 que en las oficinas de la Presidencia de la Cámara de Diputados de la Nación se dispone un tubo de oxígeno antes de cada sesión para que Elisa Carrió puede recuperar “aire” (como ella suele decir) y no tenga que desplazarse hacia los consultorios médicos de la planta baja del Palacio donde suelen estar esos tubos y donde estaría a la vista de todos. La Presidencia tiene la ventaja de tener un pasillo que conecta con el recinto y evitar que la legisladora tenga que atravesar el Salón de los Pasos Perdidos y el pasillo contiguo donde suelen apostarse los periodistas. Una de las fuentes fue testigo de una de esas sesiones de oxígeno que recibe Carrió, cuya duración depende de su necesidad, por lo que su presencia en las sesiones y su asistencia se vieron este año y el 2016 notoriamente reducidas. Sin embargo, Carrió sigue sin poder dejar el cigarrillo.

‘Lilita’ jura este miércoles (6/12) por otro mandato como Diputada Nacional, en octubre fue reelegida en su banca en una elección histórica en la Capital Federal con más del 50% de los votos aunque algunos encuestadores aseguran que perdió puntos cuando habló de Walt Disney en referencia al cuerpo de Santiago Maldonado. En su entorno dicen que fue una distracción propia de su malestar. Lo mismo cuando habló del 20% de probabilidades de que el joven artesano estuviera en Chile. Errores que la llevaría a cometer su falta de “aire”, el stress y los dolores en el pecho, o quizás una excusa que buscan sus asesores, pero lo cierto es que sus problemas son públicos y fueron en aumento.

Las ausencias de Carrió en las sesiones del Congreso la ub icaron como una de las legisladoras con peor presentismo en 2016. La Coalición Cívica salió a defenderla: “Son públicos los inconveniente de salud que la diputada Carrió ha sufrido en los últimos años, aunque éstos no han impedido que concurra a desempeñar su tarea en el Congreso, excepto en algunos casos puntuales en los que debió pedir licencia para ausentarse”, dijo el partido en un comunicado en octubre pasado donde además precisó que “asistió a 10 de las 12 sesiones realizadas, mientras que en el 2017 estuvo presente en 11 de 18 sesiones”.

Asimismo, explicaron que algunas ausencias en votaciones se debieron a que “se encontraba en funciones en el Congreso o realizando tareas vinculadas con su trabajo”.

En el debate de candidatos a diputados que se realizó en TN, Daniel Filmus le reprochó sus faltazos y ella le había contestado: “¿Querés mis certificados de internación? Te los mando”.

El 26 de noviembre, sin que se entere la prensa, Carrió estuvo en el Hospital Austral (el mismo donde fue operada el año pasado para colocarle dos stents y le detectaron la severa lesión en la arteria circunfleja) allí se realizó chequeos y se retiró al día siguiente, se desconocen los resultados de esos estudios.

El lunes 4/12 Maurcio Macri la invitó junto al resto de los legisladores nacionales de Cambiemos que dejan sus bancas y los nuevos, a una reunión de despedida-bienvenida en Olivos. Ella no fue y adujo problemas de salud. Aunque también se mencionó su molestia con Daniel Angelici por un supuesto acuerdo con Enrique Nosiglia en el marco de las elecciones de la UCR en la Capital, donde el macrismo pretende sumar radicalismo porteño a Cambiemos. Esa movida enojó al sector de Carrió, pero la legisladora dio la orden a sus seguidores de no faltar al convite del Presidente.

Además de sus problemas físicos, Carrió sufre stress, lo que repercute en su salud y además se suma su diabetes. Pero no deja de fumar fuera de cámara y comer golosinas, aunque ahora lleva su propia agua mineral a todos lados especialmente desde que deslizó que intentaban envenenarla lo que le habría provocado una importante baja en el potasio. Junto con el agua en botellas en los canales de TV donde va invitaba la vieron con un nebulizador que también lleva a cuestas cuando siente que se queda sin aire.