Yemen: Rebeldes anuncian el asesinato del expresidente Alí Abdullah Saleh

Las milicias hutíes, apoyadas por Irán, anunciaron el asesinato del expresidente yemení, Alí Abdullah Saleh, mientras este intentaba huir de la capital, Saná. La semana pasada se había roto la alianza entre los insurgentes y el otrora mandatario. Saleh había gobernado Yemen por más de 30 años y fue forzado a renunciar en 2011, en medio de la Primavera Árabe.

El lunes 4/12, las milicias hutíes en Yemen -apoyadas por Irán- clamaron el asesinato del expresidente, Ali Abdullah Saleh, tras el colapso de su alianza con los insurgentes.

Según AFP, Saleh murió mientras fuerzas leales a él se enfrentaban a los hutíes en Saná, la capital del país, controlada por los rebeldes desde que la tomaran del Gobierno internacionalmente reconocido y apoyado por la coalición que lidera Arabia Saudita.

El presidente Abedrabbo Mansour Hadi aprovechó el caos para ordenar a sus fuerzas que avanzaran sobre la capital.

El ministerio de Interior, controlado por los hutíes, anunció la muerte de Saleh en la televisión estatal Al-Masirah.

AFP aclara que el hecho no pudo ser corroborado de manera independiente.

El comunicado leído apuntaba al “fin de la crisis de las milicias” , en referencia a los leales a Saleh armados, y el “asesinato de su líder y de un gran número de sus seguidores criminales”.

Un video que los rebeldes hicieron llegar a AFP muestra lo que parece ser el cadáver de Saleh con una grave herida en la cabeza.

La alianza entre Saleh y los hutíes se desarmó la semana pasada y al menos 100 personas resultaron muertas por los enfrentamientos, en medio de acusaciones de traición, luego de que el exlíder le extendiera una mano a la coalición liderada por Arabia Saudita.

Saleh había gobernado Yemen por más de 30 años y fue forzado a renunciar en 2011, en medio de la Primavera Árabe.

Peter Salisbury, experto en Yemen del thinktank Chatham House, alertó en el periódico The Guardian: “Ahora que Saleh no está más, y no hay nadie con quien los sauditas podrían alcanzar un acuerdo, es muy probable que estos se saquen los guantes, pero hasta qué grado depende mucho de lo que Washington les per mita. Se podría poner muy sangriento y caótico”.