Patricia Bullrich deberá explicar una sospechosa compra de helicópteros

El jueves pasado, el fiscal federal Guillermo Marijuan sorprendió al imputar al empresario Cristiano Rattazzi y a los ex ministros kirchneristas Julio Alak y Nilda Garré, por la venta irregularidades de helicópteros al Estado Nacional en 2010.

En la misma trama aparece complicada la ministra de Seguridad de la Nación, Patricia Bullrich, y otros funcionarios que dependen de ella.

Fuentes judiciales informaron a la agencia Noticias Argentinas que el fiscal pidió emprender una investigación contra Alak, Garré, Ratazzi y sus socios en la firma “Flight Express” Julio De Marco y Claudio San Pedro por el delito de defraudación contra la administración pública a raíz de la compra por parte del Estado de cuatro helicópteros, de los cuales la empresa entregó sólo dos. Ello a pesar de que el Estado pagó la totalidad del contrato.

 

No obstante esos antecedentes, el ministerio de Seguridad que conduce Bullrich le adjudicó en 2016 la compra de un nuevo helicóptero de tropa para Gendarmería por 10,5 millones de dólares a la firma Flight Express, del Grupo Módena de Ratazzi.

En la denuncia de marras, se solicitó la declaración testimonial de los ahora imputados Ratazzi, Garré y Alak, y también de la propia Bullrich. A ella se suma su jefe de Gabinete, Pablo Noceti, y el subsecretario de coordinación del Ministerio, Vicente Autiero.

La presentación, según explica Perfil, se originó a partir de una presentación de la ONG Fundación por la Paz y el Cambio Climático, de Fernando Miguez, quien se hizo eco de publicaciones periodísticas sobre el tema.

Los hechos tuvieron lugar en 2010 cuando Alak estaba en Justicia y Garré en Defensa, y la compra de los cuatro helicópteros modelo Bell fue a la empresa del Grupo Módena por un total de 16 millones de dólares.